mar

25

nov

2014

¿Es viable y positivo un futuro de Europa como una federación de Estados?

Equipo campeón del I Encuentro Universitario de Debate sobre el Futuro de la UE
Equipo campeón del I Encuentro Universitario de Debate sobre el Futuro de la UE

Si me hubieran preguntado hace dos meses qué pensaba sobre la posibilidad de que la Unión Europea pasara a ser configurada como una federación de estados, con total seguridad, no habría sabido qué responder o cómo plantearlo. Sin embargo Salamanca nos acogió a principios de noviembre rodeándonos con esta pregunta durante tres intensos días, y por ende, con una gran preparación previa. Fuimos cerca de cincuenta universitarios de distintas ciudades de España los que nos embarcamos en este debate tan actual y que seguro trae dolor de cabeza a más de uno dentro de las instituciones que existen hoy en día en Europa. 


Y no es de extrañar, ni mucho menos, puesto que conforme íbamos investigando y documentándonos, más razones y argumentos de peso encontrábamos tanto para apoyar la viabilidad y los aspectos positivos de este futuro federal, como para posicionarnos en contra del mismo. 


Para quienes a priori no sepan cómo se estructura un torneo de debate, tal y como establecía el reglamento del I Encuentro Universitario de Debate sobre el Futuro de la Unión Europea, se enfrentan dos equipos, ambos perfectamente cualificados tanto para defender como para refutar ambas posturas (a favor y en contra) y las mismas se sortean justo antes de empezar. Todo ello con el objetivo de ayudar a los universitarios a formar una opinión crítica más acertada, fundamentada y consecuente sobre la realidad de Europa y sobre su propio futuro, que nos concierte a todos y especialmente a los más jóvenes. Es por ello que el primer mensaje de todos es agradecer a la organización de este torneo de la cual solo tenemos buenas palabras y recuerdos ya que nos hicieron sentir como en casa aun estando a más de quinientos kilómetros de distancia.


Conforme iban transcurriendo los debates, nos percatábamos de que siempre había un curioso y cierto punto en común. Nadie dudaba de la existencia de una fuerte necesidad de cambio respecto al panorama actual. Cambio que debía y debe ser reclamado desde abajo, desde la sociedad, para reestructurar todo lo de arriba, las instituciones de la UE. Porque ya sabemos que no se puede comenzar a construir la casa por el tejado y que tampoco queremos una casa con unas bases frágiles e insostenibles que sufran problemas frente a las primeras ventiscas. También veíamos como era común que todos los equipos apoyaran el hecho de que, unidos somos mejores, más fuertes, con más presencia en el panorama internacional y con más capacidad de sobrellevar ciertos problemas que si cada Estado miembro se las intentara arreglar solo, (mensaje que seguramente el primer ministro James Cameron también tiene muy presente aunque amenace hoy en día con celebrar en 2017 un referéndum sobre la permanencia de Reino Unido a la UE). 


Ahora bien, a pesar de estas dos grandes concordancias, las mayores discrepancias residen en el cómo. ¿Cómo debe ser esa Unión? ¿Cómo debe estar orientado ese cambio tan necesario? ¿Cómo se siente la ciudadanía europea? Y, ¿cómo piensa cada Estado miembro respecto a este tema?


«Para que nada nos separe, que nada nos una» —Pablo Neruda
«Para que nada nos separe, que nada nos una» —Pablo Neruda

Esta afirmación recoge a la perfección las principales razones por las que no considerábamos viable, ni positivo, una unión federal. Hemos visto negativas de grandes países ante soluciones y proyectos que apoyaban una mayor unión, como la Constitución Europea ante la cual Francia y Holanda se posicionaron en contra o los conocido Eurobonos, planteados como solución para los países miembro con gran deuda pública y que tampoco contaron con el respaldo suficiente. Estos ejemplos son evidencias de que actualmente no existe voluntad ni disposición por parte de ciertos países ante este federalismo europeo.

 

La falta de voluntad dentro de un marco federal haría inviable un consenso para tomar cualquier tipo de decisión gubernamental, generando continuos conflictos internos en todos los ámbitos, aun planteándonos la posibilidad de un federalismo asimétrico contaríamos con controversias en el reparto de competencias y en la regulación de las mismas. Y por otro lado, la mayoría de los países no están dispuestos a ceder su soberanía en pos, por ejemplo, de las relaciones externas que tengan en la actualidad con países ajenos a la Unión Europea, dicha libertad de relaciones se vería gravemente mermada.

 

Todo ello nos conduciría en la dirección equivocada porque obtendríamos justo el efecto contrario al esperado: la desunión. Por lo que quienes se posicionan en esta cara de la moneda apuestan por seguir trabajando como hasta ahora, juntos pero no revueltos, apostando por reformar las instituciones que tenemos actualmente, convirtiéndolas en organismos intergubernamentales eficaces y eficientes, pero sin unión federal, sino en el marco ya existente. Porque si no queremos que nada nos separe, que nada nos una.

 

Mucho más imponente, soñadora, entusiasta y arriesgada es la apuesta por el federalismo europeo que ya apoyaban la gran mayoría de los Padres de Europa: Jean Monnet, Winston Churchill, Altiero Spinelli o Walter Hallstein. Todos ellos establecieron las bases económicas y políticas de la Unión Europea de la que hoy formamos parte, esperando que surgiera en nuestro entorno una figura, un líder, capaz de concienciar y promover el federalismo como la dirección correcta ante este cambio tan necesario. Explicando los beneficios que ello nos reportaría a todos. Tanto desde los escalones básicos, la ciudadanía nacional y europea a la vez, como para los Estados miembros y para la propia Europa en su conjunto, alguien que promueva estas inquietudes en sus discursos federalistas y explique qué hay que hacer, cómo hay que hacerlo y sobretodo: por qué sí. Porque puede ser posible hacer de esta idea una realidad y no un bonito sueño.

 

Esta figura buscada por los Padres de Europa y esperada por una gran parte de la ciudadanía, se ve vislumbrada en el expresidente de la Comisión Europea José Manuel Durão Barroso, quién afirmaba en su discurso el 12 de septiembre de 2012 que este debería ser el siguiente paso impulsado por todos los Estados miembros, porque todos nos merecemos una Europa mejor, con mayor fuerza e importancia en el panorama mundial, con un euro capaz de tomarle el pulso a la crisis respaldado con una política fiscal común, con una ciudadanía europea orgullosa de serlo y con un Gobierno Central formado y organizado entre todos, con todos y para todos. Conseguir que ningún pez pueda asustarnos por muy grande que sea y que ninguna ventisca pueda quebrar la estructura de nuestro edificio, con tejado incluido.

 

«Llegar juntos es el principio. Mantenerse juntos, es el progreso. Trabajar juntos es el éxito». — Henry Ford.

 

 

 

Paloma Martinez Bascuñana.

Capitana del Equipo Ganador del la primera edición del Encuentro Universitario de Debate sobre el Futuro de la Unión Europea, estudiante de Universidad de Córdoba y Vicepresidenta del Club de debate CDU.

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Comentarios: 8
  • #1

    Carlos Wefers Verástegui (viernes, 28 noviembre 2014 11:58)

    Me parece magnífico que el éxtasis europeísta de la señorita Martínez Bascuñana acabe en una cita de Henry Ford, gran empresario, modelo del "fordismo", del trabajo en "cadena" y de la supervisión - también en el ámbito privado - del comportamiento de sus empleados. Mucho debate, mucha retórica, mucho blablá. El que quiera construir cosas "desde abajo", desde la "sociedad", no debería citar a Ford, ni suponer que Monnet defendiera un modelo federal de Europa. Eso lo hacían Adenauer, Schuman y De Gaulle. La señorita Martínez Bascuñana llegará muy lejos, sin duda. La retórica es bella, deslumbrante...

  • #2

    Carlos Wefers Verástegui (viernes, 28 noviembre 2014 12:13)

    ¿Habrá diccionarios de citas curiosas, inteligentes. útiles y socorridas para gente que se dedica a debatir' Una especie de pastilla de caldo, sólo en vez de alterar y concentrar sabores, lo que altera y concentra son pálidos reflejos de instrucción, conocimiento "de oídas"...

  • #3

    Cristina Figueras (lunes, 01 diciembre 2014 19:19)

    A mi me parece magnífico el éxtasis que parece experimentar usted al responder de este modo a una estudiante universitaria que, además de ocuparse de sus estudios, dedica gran parte de su tiempo a formarse como oradora y a participar en competiciones de debate. Yo soy otra chica que intenta congeniar sus estudios con otras actividades, entre ellas, el debate. No se equivoque, no pretendemos construir discursos vacíos con la única finalidad de convencer. No queremos llegar lejos utilizando la retórica como un arma de engañabobos. Lo único que queremos es aprender. Por ello, estamos siempre dispuestas a escuchar, a aceptar críticas y a rectificar. Sin embargo, si quería señalar la improcedencia de nombrar a Ford, o desmentir cualquier punto del discurso de la señorita Martínez Bascuñana, podría haberlo hecho de otro modo. Al fin y al cabo, Señor Wefers Verástegui, por retóricos sus comentarios. Es más, usted ha escrito una sátira.

  • #4

    Carlos Wefers Verástegui (sábado, 06 diciembre 2014 12:04)

    Estimada señorita Figueras:

    Ya me imagino que ud., al igual que la señorita Martínez Bascuñana, está dedicándole mucho tiempo y esfuerzo, a su vez que muchas ganas, a tareas de distinto tipo e índole, tanto académicas como extraacadémicas. Sólo quisiera recordarle, que el mero hecho de esforzarse, de dedicarle tiempo y empeño a algo, no crea ningún valor de por sí, y que dichos esfuerzos, por muy nobles y loables que pudieran parecer en un momento dado, no tienen por qué ennoblecer o hacer merecedor de alabanzas cualquier tarea u ocupación, sea del tipo que sea. Ni tampoco las muchas ganas ni la actitud positiva de por sí son capaces crear valores. No constituyen ningún valor. No la reprehendo, ya que yo también lo tuve que aprender, y ud., tarde o temprano, lo tendrá que descubrir pos sí solita. También sé que los chavales de hoy tienen una vida de "superpluriempleados", cosa lamentable, ya que su formación sólo tiene en cuenta su utilidad, amén de cuatro o cinco nociones de conocimientos y cultura generales que se les infunde, para que en adelante puedan pensar que piensan, y tenerse por ciudadanos maduros, dotados de juicio crítico. Luego, están sus ocupaciones que no van directamente dirigidas hacia su profesionalización y especialización, pero que tampoco permiten que puedan desarrollarse plenamente. Más allá de mi sátira, que sí lo es, lo admito, quiero comunicarle mi preocupación por cómo están formándose como personas - cosa que no es tanto responsabilidad suya, sino la de sus educadores, profesores, del sistema y de la sociedad en la que les ha tocado vivir. Sólo puedo recomendarle que no se crea todo lo que le enseñan, que desconecte de vez en cuando, que se dé un paseo por la naturaleza y que mire de vez en cuando las nubes en el cielo. Concéntrese cuando se tenga que concentrar, y busque el retiro cuando lo necesite, porque le aseguro, el retiro es algo fundamental para que ud. sepa concentrarse. Y, sobre todo, atrévase a contradecir, y no sólo menudencias, sino las grandes mentiras que hoy se venden al por mayor como verdades. Porque, en el caso de no hacerlo, ud. también acabará formando parte de esa sátira en que se ha convertido nuestra realidad. Cuídese mucho de que la conviertan en una persona DE-formada y resabiada, ya que de gente resabiada y DE-formada está plagado el mundo.

    Un cordial saludo

  • #5

    Carlos Wefers Verástegui (sábado, 06 diciembre 2014 12:08)

    eso "que NO la conviertan..", etc.

  • #6

    Carlos Wefers Verástegui (sábado, 06 diciembre 2014 12:25)

    Para ud., señorita Figueras:

    "Aprende en la vida el arte, en la obra de arte la vida,

    si distingues una, ve la otra también.

    Hölderin

  • #7

    ULTRADEMOCRATA (sábado, 19 noviembre 2016 04:56)

    Creo que admirar a Henry Ford es verdaderamente patético, un tipejo que no escatimaba elogios hacia el nazismo debería ser declarado «persona non grata» a lo largo y ancho de la bola del mundo. ¡¡¡Y Carlos Wefers, premio Sajarov!!

  • #8

    Ataulfo (sábado, 19 noviembre 2016 05:14)

    Quizá la UE pueda configurarse un día como un único Estado, pero a día de hoy es imposible...Con personajes de la calaña de Durao Baboso (quería decir Barroso), Merkel la amargada, Rajoy el payaso y Artur Mas el iluminado entre otra fauna) resulta un sueño imposible...Deberíamos haber criogenizado a los Padres de Europa (Jean Monnet, Alcide de Gasperi, Robert Schuman) y resucitarles en estos tiempos que corren...