Descubriendo Europa, a través de España

Cheng Tian Yan (Tiara), en el Huerto de Calixto y Melibea, estudiante en prácticas en el Europe Direct de Salamanca

 

Me llamo Tiara, soy de China. He venido a España para estudiar el idioma y un máster. Hace dos años, llegué a Salamanca. Con el paso de tiempo me di cuenta de que había muchas cosas que eran distintas entre mi país y España.

 

Lo primero es el horario: es totalmente diferente entre China y España. En España los departamentos públicos están abiertos solamente por la mañana y en China los funcionarios necesitan trabajar por la mañana y también por la tarde. Por otro lado, las tiendas de China están abiertas todos los días de la semana, excepto en la fiesta de primavera, pero en España, las tiendas están cerradas los domingos, y cierran muy pronto, la mayoría a las 20:30. También comemos temprano en China, entre una y tres horas antes que en España.

 

Lo segundo son las actividades de entretenimiento. En China, es típico que se reúnan algunos amigos para ir al ciber para jugar a videojuegos juntos, pero la mayoría son chicos. En España, los amigos salen más para tomar algo. Y también es muy típico en China jugar al Mah-jong y la carta de hojas (un juego de cartas antiguo al que ya no juegan los jóvenes) entre los más mayores. En España, la mayoría de los mayores son católicos, siempre van a misa. También salen con sus amigos para tomar algo o jugar a las cartas.

 

La tercera cosa es la comida. Mucha gente piensa que la comida china es picante, pero no todas lo son. Quizás, para el gusto español, el sabor de la comida es fuerte. Creo que en la comida de China añadimos muchos condimentos, y aquí la comida usa menos condimentos y más salsas como tomate frito, alioli, kétchup, mayonesa, etc. Y sobre los piscolabis, aquí comen más patatas fritas y nachos con salsa. Además, les gusta mojar la salsa cuando comen estos piscolabis.

 

La última diferencia que me ha llamado la atención es el maquillaje, en China se usan muchos cosméticos para mantener y cuidar nuestras caras y cuerpos. La mayoría de las mujeres chinas gastan mucho dinero para comprar este tipo de productos. A veces esos productos para el cuidado de la piel son carísimos. Además de cuidar la piel, tenemos muchos hábitos cosméticos, como aplicar una máscara de limpieza una vez a la semana, máscara de mantenimiento dos o tres veces a la semana, etc. Aquí en España, el nivel de vida es más alto que en China. Para las mujeres españolas, usar los mismos cosméticos, supone también un alto coste; sin embargo cosméticos de lujo como Yves Saint Laurent, Dior, Chanel, etc. no suponen un coste tan alto como para influir la vida diaria de las españolas.

 

Por supuesto, este es solo mi sensación personal sobre algunos ejemplos de la vida cotidiana que reflejan las diferencias entre China y España. Durante mi estancia aquí espero descubrir la belleza que ya adivino de España y Europa.

 

 

Cheng Tian Yan (Tiara)