Un café con Europa

Isabel Otero, alumna del máster en estudios de la UE de la USAL

 

Hay algo complejo a la hora de escribir sobre una experiencia propia, sobre una vivencia. El saber volcar en el folio en blanco la razón que te movió a hacer algo con respecto a un tema en concreto es todo un reto, porque siempre se teme el dejar una razón importante, o una impresión, fuera de lo que se quiere contar. Esto me ocurre a la hora de enfrentarme a explicar cómo fue el evento que tuvo lugar el pasado 21 de marzo en el Irish Theatre de Salamanca, englobado dentro del movimiento ciudadano #EstaVezVoto y de las “Charlas con la Ciudadanía” de Europe Direct Salamanca. Actualmente me encuentro especializándome en asuntos de la Unión Europea en la Universidad de Salamanca, pero a la hora de organizar este evento me remonté a cuando era una estudiante de Traducción e Interpretación a la que, simplemente, le llamaba la atención la Unión Europea como ente.

 

Tengo la suerte de haber nacido y crecido en la Capital de España, donde los actos culturales, las actividades de ocio y todo tipo de eventos de diversa índole tienen lugar, casi a diario, en todos los rincones de la ciudad. Y así es como descubrí los eventos que me ayudaron a pensar el formato para lo que organizamos en Salamanca: un bar, uno o dos expertos en asuntos europeos y jóvenes interesados en saber más sobre el lugar en el que viven. Estos eventos, por si algún día os pasáis por Madrid, se llaman “Terrazas de Europa”, y fueron uno de los trampolines que me animaron a informarme más y más sobre la UE y todo lo relativo a ella. Además, me ayudaron a conocer a personas con las que compartía los mismos intereses y preocupaciones, haciendo que mi curiosidad sobre la UE aumentara. Y esto es lo que quisimos trasladar a Salamanca, ciudad rica en cultura y diversidad, con una de las tasas de estudiantes más altas del territorio. Quisimos realizar un evento que llevara la realidad de la Unión Europea, lo que esta significa en nuestras vidas, a todos los que estuvieran interesados en informarse un poco más. Y no, no hay que ser “europeísta” o ser un experto en política para asistir a estos eventos. Al contrario. Mi mejor amiga, que era la que me acompañaba siempre a las Terrazas, no era una europeísta convencida de los beneficios de la UE y, sin embargo, disfrutaba de aquel pequeño entorno en el que se descubrían cosas nuevas sobre la realidad que nos rodea y que desconocemos.

 

 

Gracias a Jesús Alquezar Sabadíe, experto Socio-Económico de la Comisión Europea en el área de Medio Ambiente, y a Silvia Pollini, intérprete de italiano en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, pudimos descubrir un poco mejor qué es la UE, cómo funciona, cómo afecta a nuestras vidas y qué nos espera formando parte de ella en el futuro inmediato. Gracias a personas como ellos, que nos hacen llegar el conocimiento a todo aquel que quiera descubrir más sobre la UE, podemos enfrentarnos un poco mejor a la incertidumbre del panorama político que vivimos, y más en lo relativo a las Elecciones Europeas. Desde las primeras elecciones europeas en 1979 ha habido 8 procesos electorales, sin contar el que viene ahora en Mayo. En el caso de España, los primeros comicios en los que participamos fueron los celebrados en 1989, y desde que se comenzaran a celebrar, hemos visto como se ha dado un decrecimiento gradual en la participación ciudadana en ellos. En las primeras elecciones al Parlamento, la media europea de participación ciudadana fue de un 61,99%, contrario a la participación de 2014 que fue de alrededor de 42,54%. Esta baja participación, desigual a nivel territorial por distintas razones, como la obligatoriedad del voto en Bélgica (89,64%) o en Luxemburgo (85,55%) hace que en España, durante los últimos comicios europeos, se registrase un 43,81% de participación en las urnas, muy diferente al 54,71% que se registró durante los primeros en los que participamos. Por ello, estos comicios son clave a la hora de analizar el impacto que puede tener el nuevo panorama político en nuestro futuro, y el mantenernos bien informados sobre las instituciones y sobre la UE en general es nuestro deber, como ciudadanos y garantes de nuestra democracia. 

 

 

 

Isabel Otero Barderas,

alumna del Máster en estudios de la Unión Europea de la USAL