Europa en 20 días - Parte 2

Ziyu Zhou (Victoria) en su viaje por Europa

 

Luxemburgo es similar a Bruselas en muchos sentidos pero no topográficamente. Hay muchas cuestas muy altas y, por lo tanto, se necesitan ascensores especiales para facilitar los traslados, como el Pfaffenthal Lift que tiene una altura de 75 metros. Por otra parte, como centro financiero de Europa, aparece aún más gente vestida de traje por la calle que en Bruselas. Mi compañero de viaje luxemburgués ha apostado en una ocasión: “si vemos una persona no vestida de traje en un bar por la noche del viernes, os doy un euro” y ha ganado la apuesta. ¡No puedo imaginar cuánto estrés laboral tienen los trabajadores allí! Además, me asombra mucho que la mayoría de ellos trabaja en Luxemburgo pero vive en Francia, Alemania etc. cerca de la frontera con Luxemburgo y cada día tiene que conducir o tomar el tren y hacer intercambio a autobús o taxis para llegar al trabajo a causa del elevado precio del alquiler en el centro de la ciudad.

 

Posiblemente debido al estrés laboral, el tamaño limitado del país y la necesidad de manejar bien diversos idiomas como el alemán, el francés y el luxemburgués, la vida allí no es tan fácil, incluso es reconocidamente aburrida, como  siempre comenta mi amigo luxemburgués: “aunque ganes mucho dinero, sigues sintiéndote deprimido”.

 

Suiza también es un país carísimo donde solo un perrito caliente puede costar 9 euros en una ciudad pequeña como Thun. Eso sí, el paisaje natural es asombrosamente bello. En mi opinión, nada destaca en sus ciudades modernas, pero me quedé sin aliento al visitar Interlaken cuando vi por primera vez las montañas onduladas del Jungfrau cuyas cimas estaban cubiertas por la nieve, brillando como la plata bajo el sol, y no se puede creer lo clara que parece el agua, de cualquier lago o río, lo cual hace ver directamente todos los peces del fondo y por primera vez en mi vida he bebido directamente el agua de una fuente de carretera sin dudar de su calidad.

 

Siguiendo con el encantador paisaje natural europeo, no pueden dejar de visitarse las regiones Alpinas, entre las cuales merece mencionarse el lago Lugano de Suiza, el lago Idro de Italia, el lago Bled de Eslovenia y el lago Hallstatt de Austria. En Lugano se puede tomar el transbordador de coche para hacer un crucero por el lago y conocer los bonitos pueblos y montañas, sin preocuparse por la necesidad de aparcar el coche y con la ventaja de llegar directamente a Bellagio en la siguiente parada. El lago Idro de Italia es un lugar perfecto, no solo para apreciar la naturaleza, sino también para degustar las pizzas y pastas auténticas de Italia, con un precio favorable en comparación con el de Milán. Bled es como un escenario de cuento de hadas donde la isla en el corazón del lago atrae a una gran cantidad de viajeros cada año y Hallstatt, con una gran reputación acumulada durante mucho tiempo, representa ya el destino de peregrinación en los corazones de los turistas del mundo. De entre estos cuatro lugares, con respecto al presupuesto, Lugano es el más caro por su pertenencia a Suiza. Bled, lugar de encanto especial, tampoco es un sitio económico para visitar debido a su ubicación un poco aislada y con pocas opciones de alojamiento. Hallstatt se encuentra en una situación similar por la dificultad de encontrar un lugar para alojarse, por lo tanto, en mi opinión, Idro sería el lugar ideal para alojarse en esta zona.

 

Y si ya estás harto de contemplar aguas cristalinas y verdes montañas, pero quieres eludir el ritmo rápido de la vida urbana al mismo tiempo, la región de Alsacia en Francia es una buena opción para considerar. Allí puedes disfrutar la tranquilidad y atmósfera típica de los pueblos coloridos de Francia, las casas rurales artísticas decoradas por flores distintas y maderas especiales. En esta zona, será un poco difícil distinguir un pueblo de otro por su cercanía geográfica y estilo similar y si tienes ganas de asombrarte por la magnífica arquitectura de Europa, Viena te puede satisfacer, ya que destaca entre las demás ciudades europeas, es única.

 

Alemania es más de cerveza, pollo asado, embutidos y salchichas. Fuimos a varios sitios que ya estaban inmersos en un buen ambiente, preludio del gran evento anual de Oktoberfest. Con 10 euros podrías tener el estómago lleno hasta explotar. Probablemente por la alegría de la fiesta, los alemanes, que aparentemente son poco cercanos, se convierten en personas muy accesibles durante estos días.

 

Como última parada de mi viaje, Hungría consiguió impresionarme por su belleza única, precio asequible, mezcla de múltiples culturas y hospitalidad de la gente. Sobre todo, no se puede omitir presentar Budapest, la capital que da la bienvenida a personas llegadas desde cualquier punto del mundo, rica en actividades culturales y artísticas durante el día y de una variada y divertida vida nocturna. Son visita obligada las discotecas famosas como Instant y Fogas que cuentan con varios pisos y unas diez salas temáticas distintas con turistas de todo el mundo, y además, no te cobran entrada. Si te apetece más la tranquilidad, pasear a lo largo del Danubio o apreciar la vista panorámica de la ciudad desde Buda Hill Funicular no te decepcionará.

 

 

Mis compañeros y yo hemos tenido algunos malentendidos a causa de las diferencias culturales. Por ejemplo, en China, la expresión de los sentimientos tiende a ser implícita y por ello durante el viaje, cuando veíamos paisajes hermosos yo no hacía comentarios elogiosos como mis compañeros, y ellos se molestaban porque pensaban que a mí no me habían gustado los paisajes. También hubo otras cosas a las que me costó adaptarme durante el viaje como la falta de aseos públicos por Europa, incluso en las estaciones de buses, etc. en los que siempre hay que pagar para usarlos. Así que, viajeros de China, tened en cuenta este gasto cuando planeéis vuestro presupuesto para viajar por Europa. En conclusión, viajar significa acumular un sinfín de anécdotas, sorpresas y también algunos inconvenientes que, mirando hacia atrás, ahora ya me hacen reír. 

 

 

 

Ziyu Zhou (Victoria)

 Estudiante en prácticas en el Europe Direct de Salamanca 

Máster en Sistemas de Información Digital de la USAL