Voces de Europa

 

 

El Europe Direct no se hace responsable de las opiniones vertidas por los usuarios en los comentarios. Las opiniones de los autores de las entradas al blog son solo suyas, y su publicación no compromete la visión de las Instituciones europeas o del Europe Direct.

 

 

 

vie

31

ago

2018

Los Centros de Documentación especializados en la Unión Europea

Noelia Pérez Bolaño

Graduada en Información y Documentación

 

En la actualidad, la información está al alcance de todos, tan solo tenemos que tener un dispositivo electrónico y conexión a internet para satisfacer nuestras ansias de información. Pero a pesar de tener más facilidades para realizar búsquedas, no siempre encontramos los datos que deseamos, puesto que lo más común es que encontremos mucho ruido documental, en el que una gran parte de los datos que recuperemos no serán de nuestro interés. En otros casos, no encontramos información relevante que sacie nuestros deseos de información, provocando que muchos usuarios cesen la búsqueda e incluso lleguen a pensar que no existe ningún contenido que les interese. Además, la mayoría de las personas solo suelen utilizar la “Surface Web”, la cual está compuesta por menos de un 10% de los recursos que nos ofrece internet, mientras que un especialista en recuperar información tiene los conocimientos necesarios para realizar búsqueda en bases de datos que se encuentra en la Deep Web, más concretamente en la “Academic Invisible Web (Internet académica invisible)”, proporcionando al usuario los datos pertinentes que satisfagan sus necesidades informativas. Por ello, es imprescindible la existencia de centros de documentación, bibliotecas, archivos y personal cualificado en este ámbito, puesto que con su ayuda podremos encontrar todo aquello que necesitamos de manera rápida y precisa.

 

Los centros de documentación recogen información especializada sobre un tema concreto, como es en el caso de los Centro de Documentación Europea – Europe Direct, que como su propio nombre indica, proporciona información relacionada exclusivamente con la Unión Europea.

 

Para que este tipo de centros funcione es recomendable ubicarlos en lugares estratégicos, como por ejemplo en una comunidad universitaria, puesto que será más sencillo acercar la información a los usuarios y dar una mayor visibilidad a los servicios que ofrecen.

 

La Unión Europea dispone de una amplia red de Centros de Documentación, localizada sobre todo en los estados miembros, que proporciona un servicio de calidad a gran parte de la población europea. La Red de Centros de Documentación Europea es muy amplia, en total hay más de 500 centros en todo el mundo, y solo en España existen aproximadamente 35 centros. Con este elevado número de centros se pretende acercar la información sobre la Unión Europea a instituciones y usuarios, y provocar un mayor interés y curiosidad en la población. Uno de los principales objetivos de la UE es animar a la población a que conozca las políticas comunitarias, a investigar y comprender todo aquello relacionado con la Unión Europea.

 

 

En mi opinión, los centros de documentación provocan un impacto positivo en la población, sobre todo en profesores, investigadores, estudiantes o cualquier persona que esté interesada en conocer y aprender sobre un tema determinado. Para que estos centros tengan éxito es imprescindible una buena gestión que favorezca su visibilidad, programando actividades atractivas para los ciudadanos que favorezcan su acercamiento al centro. De esta manera, poco a poco, algunos de los potenciales usuarios se convertirán en usuarios reales.

 

 

Noelia Pérez Bolaño,

Graduada en Información y Documentación y estudiante

en prácticas en el Centro de Documentación Europea 

en mayo y junio de 2018.

 

 

Leer más

lun

30

jul

2018

30 días en el Centro de Documentación Europea

Roberto Rodríguez Velázquez, estudiante de Documentación

 

       Vivimos en plena transición hacia la era digital, mucho más directa, inmediata y que facilita el acceso a la información en cualquier momento del día y desde cualquier lugar, incluso desde la comodidad de tu casa. Dicha transición también supone el poder realizar grandes expurgos de fondos en papel que masifican las estanterías obsoletas de muchos archivos, bibliotecas y centros de documentación, como el Centro de Documentación Europea, donde hemos conseguido liberar espacio con todo aquello que se puede consultar fácilmente en la web y que no tiene la suficiente relevancia para mantenerse en formato físico.

 

            Sin embargo, no debemos perder el norte abusando de la mecanización y automatización de la información, que nos llevan a actuar de un modo cada vez más impersonal. Todo son ventajas, hasta que se pierde el encanto real que siempre han tenido estos centros de información: el valor humano.

El CDE es un claro ejemplo de lo que debe ser una biblioteca. No es sólo un guardián del tesoro bibliográfico del fondo que custodia, sino que ha demostrado el valor que tiene el ir mucho más allá, sirviendo de enlace entre la población y las instituciones de las que depende, en este caso la Universidad de Salamanca y la Comisión Europea.

 

           Mi transcurso por este centro se vio marcado por muchas actividades y labores para las que no me habían preparado en la carrera, y que descubrí que son básicas para el buen funcionamiento del lugar. La principal que viví fue la organización y gestión de mesas redondas, tertulias y desayunos que hemos realizado para hablar sobre diferentes temas relacionados con la UE o el propio centro. Esto no afecta solo a la población local, al incluir a aquellos ciudadanos europeos que participan en programas tales como el Erasmus+, y que vienen expresamente a nuestro centro como una parada más en su visita a la Universidad de Salamanca.

 

            Por tanto, aquí aprendí el valor de la cercanía y de la importancia que tiene realizar actividades que impliquen la participación recíproca entre todos los implicados. De nada vale dar un discurso si este no es rebatido o comentado a continuación. Todos aprendemos de todos y este es un valor que nunca se debería perder, especialmente cuando permite realzar la multiculturalidad de gente proveniente de diferentes lugares. 

 

 

 

Roberto Rodríguez Velázquez, estudiante de Documentación

y en prácticas del CDE de Salamanca durante el mes de julio.

 

 

Leer más

vie

29

jun

2018

Vamos a contar canciones

    Maria PEÑA C., profesora de idiomas

Este pasado mes de mayo ha sido un mes bajo el signo de la historia europea. El día 9 de mayo, como cada año, el día de Europa, y un aniversario con una influencia muy relevante: el encuentro de La Haya en mayo de 1948 donde se sentaron las bases de la construcción de la Comunidad Europea. Y a pesar de los ascendentes adversos, siguen mirando al futuro aquellos que creen en lo que significa formar parte de la Unión Europea.

Una canción llamada Göttingen es para muchos un símbolo de este avanzar hacia la reconciliación tras la 2ª Gran Guerra del siglo XX. Dicha canción  es el fruto de la conjunción de múltiples factores: un día y un lugar, una melodía y una letra, una voz, una personalidad y un público allí presente. La cantó Barbara, una cantautora que es un icono de la canción francesa. Esto fue lo que ocurrió aquel día de mediados los años 60: ante la insistencia de un admirador, la artista accedió a dar un concierto en la ciudad alemana de Göttingen. Al llegar al lugar, Barbara todavía recordaba su adolescencia de huidas durante la ocupación de Francia por las tropas de Hitler ya que ella y su familia tuvieron que esconderse en una época en que sucedían estas cosas. Es importante recordarlo y si nos olvidamos, basta con acudir a nuestros libros de historia... Antes del concierto, la cantante se dio cuenta de que no habían instalado el piano de cola que ella había solicitado. Era su instrumento predilecto. Entonces, un grupo de jóvenes llevó con grandes esfuerzos un ejemplar hasta el escenario donde tenía que actuar. La acogida del público conmovió también a Barbara por lo que compuso y dedicó una canción a Göttingen. Siempre que la escucho susurro con la cantante una parte de las letras que dicen: "[...] Los niños son iguales/En París y en Göttingen/Qué nunca vuelvan/Los tiempos de sangre y odio/Porque hay gente a quien quiero/En Göttingen/Y si sonara la alarma/Si hubiera que retomar las armas/Mi corazón lloraría/Por Göttingen."

 

Además de ser fan de la cantautora por su voz, su música y las letras que escribió, estoy de acuerdo con Barbara: tiene más significado lo que nos une que lo que nos separa.

 

Maria PEÑA C.,

Leer más

mié

30

may

2018

Descubriendo Europa, a través de España

Cheng Tian Yan (Tiara), en el Huerto de Calixto y Melibea, estudiante en prácticas en el Europe Direct de Salamanca

 

Me llamo Tiara, soy de China. He venido a España para estudiar el idioma y un máster. Hace dos años, llegué a Salamanca. Con el paso de tiempo me di cuenta de que había muchas cosas que eran distintas entre mi país y España.

 

Lo primero es el horario: es totalmente diferente entre China y España. En España los departamentos públicos están abiertos solamente por la mañana y en China los funcionarios necesitan trabajar por la mañana y también por la tarde. Por otro lado, las tiendas de China están abiertas todos los días de la semana, excepto en la fiesta de primavera, pero en España, las tiendas están cerradas los domingos, y cierran muy pronto, la mayoría a las 20:30. También comemos temprano en China, entre una y tres horas antes que en España.

 

Lo segundo son las actividades de entretenimiento. En China, es típico que se reúnan algunos amigos para ir al ciber para jugar a videojuegos juntos, pero la mayoría son chicos. En España, los amigos salen más para tomar algo. Y también es muy típico en China jugar al Mah-jong y la carta de hojas (un juego de cartas antiguo al que ya no juegan los jóvenes) entre los más mayores. En España, la mayoría de los mayores son católicos, siempre van a misa. También salen con sus amigos para tomar algo o jugar a las cartas.

 

La tercera cosa es la comida. Mucha gente piensa que la comida china es picante, pero no todas lo son. Quizás, para el gusto español, el sabor de la comida es fuerte. Creo que en la comida de China añadimos muchos condimentos, y aquí la comida usa menos condimentos y más salsas como tomate frito, alioli, kétchup, mayonesa, etc. Y sobre los piscolabis, aquí comen más patatas fritas y nachos con salsa. Además, les gusta mojar la salsa cuando comen estos piscolabis.

 

La última diferencia que me ha llamado la atención es el maquillaje, en China se usan muchos cosméticos para mantener y cuidar nuestras caras y cuerpos. La mayoría de las mujeres chinas gastan mucho dinero para comprar este tipo de productos. A veces esos productos para el cuidado de la piel son carísimos. Además de cuidar la piel, tenemos muchos hábitos cosméticos, como aplicar una máscara de limpieza una vez a la semana, máscara de mantenimiento dos o tres veces a la semana, etc. Aquí en España, el nivel de vida es más alto que en China. Para las mujeres españolas, usar los mismos cosméticos, supone también un alto coste; sin embargo cosméticos de lujo como Yves Saint Laurent, Dior, Chanel, etc. no suponen un coste tan alto como para influir la vida diaria de las españolas.

 

Por supuesto, este es solo mi sensación personal sobre algunos ejemplos de la vida cotidiana que reflejan las diferencias entre China y España. Durante mi estancia aquí espero descubrir la belleza que ya adivino de España y Europa.

 

 

Cheng Tian Yan (Tiara)

 

 

Leer más

vie

27

abr

2018

ROMPIENDO BARRERAS CON ERASMUS+

 

Es realmente difícil resumir las tres experiencias que he tenido con Erasmus+ en unas simples líneas. El primer proyecto en el que participé fue en junio de 2015 en Vevang, Noruega: Crossing Cultural Borders: A North-South Exchange. Aunque sigo siendo una niña, con 16 años lo era mucho más. El cambio fue más grande de lo que pareció a primera vista. Fue de esas experiencias que me marcaron tan intensamente, que reconozco que no lo noté hasta que no pasaron varios meses. Al fin y al cabo, era una de las primeras veces que salía de España. Pero no fue lo único. Aunque varios de mis amigos participaban conmigo, la unión que desde entonces tengo con ellos no tiene comparación. Es más, a la mayoría de los participantes, así como al resto de mis compañeros españoles, apenas los conocía.

 

Además, tuvimos la enorme suerte de conocer a personas que encajaron o conectaron con nosotros de una manera tan natural que no nos lo creíamos. Hoy en día puedo decir que esos chicos y chicas noruegas son mis amigos. No exagero si digo que fue una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. Recuerdo Noruega con muchísimo cariño: a los profesores que nos acompañaron, a los organizadores, a todos los participantes y a las familias que colaboraron (desde entonces volver allí es como sentirme en familia). Aunque tal vez las personas fueran lo mejor, las actividades y experiencias que tuvimos me siguen enriqueciendo: la iniciativa, las ganas, la ilusión y la creatividad reinaron con nosotros. Por otra parte, aprender sobre las diferencias y similitudes existentes entre ambos países me enriqueció muchísimo. Todo lo anterior me parece que es imprescindible para un intercambio cultural; para un proyecto Erasmus+.

           

El segundo proyecto Erasmus+ al que tuve el placer de asistir, Stand-Up Psychology for Youth, fue en diciembre de 2017 en Iasi, Rumanía. Las personas es el mejor recuerdo que me llevo. Juntos, jóvenes de España, Italia y Rumanía aprendimos sobre el proceso de independencia que tienen que llevar la juventud europea. Fue muy interesante. El pasado febrero regresé a Noruega para participar como co-organizadora de mi tercer proyecto Erasmus+: Activating Youth: Non-Violent Communication. Y cada vez me entusiasma más.

 

Siempre he defendido que viajar abre la mente. Aunque, creo que no hay mejor forma de viajar que conviviendo con las personas nativas de un país. Es entonces cuando un viaje realmente te enriquece. Me encantaría que tanto mis amigos como otros jóvenes del mundo pudieran tener la misma oportunidad que he tenido yo. Ya que Erasmus+ ha sido un regalo. Además, el poder aprender de temas que se salen de lo ordinario, que no estudias en el instituto o en la universidad, de forma tan intensa, amplía tu campo de visión, tus expectativas y tu curiosidad. Para mí, Erasmus+ permite formar a jóvenes comprometidos con la sociedad, inconformistas y que creen en crear un mundo mejor.

 

Este texto nace a partir del proyecto Activating Youth: Non-Violent Communication. Este proyecto fue coordinado por Vevang Vel (Noruega), Biderbost, Boscan & Rochin (España) y HDA Cardiff (Gales), y financiado por el programa Erasmus+ de la Comisión Europea.

 

Ana Cristina Sánchez Delgado

 

Voluntaria de Biderbost, Boscan & Rochin (BB&R)

 

Leer más

lun

26

mar

2018

El Brexit y el Futuro de los Derechos de Reunión Familiar

Polly Ruth Polak, PhD Researcher, Coordinator Master's EU Studies, Salamanca University

 

         El número exacto de ciudadanos de la Unión Europea (UE) que vive en Reino Unido y de nacionales británicos que viven en otros Estados Miembros es difícil de calcular, pero generalmente se estima que hay unos 3.7 millones de ciudadanos de la Unión en Reino Unido y unas 1.3 millones de personas nacidas en Reino Unido que viven en otros países de la UE. Muchos de ellos, además, pertenecen a familias con miembros de diversas nacionalidades, gracias a las generosas normas europeas de reunión familiar que han acompañado a décadas de libre circulación de personas. Estos ciudadanos y sus familias serán los más afectados por el Brexit por la sencilla razón de que sus derechos de residencia en sus Estados de acogida provienen de ese derecho de la Unión que, tras el Brexit, dejará de ser aplicable. Es por ello que la protección de los derechos de los ciudadanos ha sido priorizada durante las negociaciones de retirada. El 8 de diciembre 2017, las partes concluyeron un ‘Acuerdo Conjunto’ (Joint Report), que la Comisión posteriormente convirtió en un ‘borrador de Acuerdo de Retirada’ (draft Withdrawal Agreement) ya en prosa legal el 28 de febrero 2018. Este mes de marzo, los negociadores han publicado un segundo borrador de Acuerdo de Retirada codificado por colores. Su parte segunda, dedicada a los derechos de los ciudadanos, ha sido codificada como ‘acordado por los negociadores’ y sujeto únicamente a ‘revisiones técnico-legales en las próximas semanas.’ Esta parte que, sustancialmente, se puede considerar definitiva, concierne en su esencia el derecho de los ciudadanos de la UE y de los nacionales británicos, así como de sus familiares, a continuar residiendo (o a acompañarlos) en sus Estados de acogida.

 

         El Acuerdo de Retirada sustituirá los derechos que actualmente derivan de la Directiva de Ciudadanía (Directiva 2004/38/CE) por unos derechos, establecidos en este tratado internacional, y que nacen de una nueva categoría de ciudadanos: nacionales de la Unión residentes en Reino Unido y nacionales de Reino Unido que residen en otros Estados miembros y que han ejercido esos derechos de residencia antes del Brexit. Sin embargo, el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) actualmente hace una interpretación expansiva de los derechos de reunión familiar y en ocasiones deriva derechos directamente de la ciudadanía de la Unión cuando la Directiva no es aplicable. Por el contrario, hay escasa garantía de que se realice una interpretación judicial tan generosa por parte de los tribunales nacionales cuando apliquen el Acuerdo de Retirada —en especial en un país con pretensiones de reducir la inmigración—. La pérdida de la ciudadanía europea por los nacionales británicos y el hecho de que los ciudadanos de la Unión establecidos en Reino Unido ya no estarán sobre territorio de la UE, puede conllevar también la pérdida de los derechos de reunión familiar que han sido desarrollados por el Tribunal de Justicia.

 

En el famoso caso de Surinder Singh, el Tribunal estableció que un ciudadano europeo que hubiese ejercido su libre circulación y posteriormente hubiera vuelto a su Estado de origen podía seguir disfrutando de sus derechos europeos de reunión familiar. De esta manera, si bien la Directiva sólo se aplica en un Estado diferente del de la nacionalidad del ciudadano en cuestión, a través de la aplicación del actual artículo 21 TUE el Tribunal estimó que se debía seguir reconociendo un derecho de residencia a un familiar de un estado tercero aún cuando el ciudadano de la UE hubiera regresado con el familiar a casa. La pregunta en torno al Brexit es si esta jurisprudencia del ‘retornado’ se seguirá utilizando para aplicar el Acuerdo de Retirada. La situación sería la siguiente: un ciudadano de la Unión residente en Reino Unido o un británico viviendo en otro Estado Miembro que tiene un familiar de país tercero y cuya protección pasará del derecho de la UE al Acuerdo de Retirada, ¿podrá obtener un permiso de residencia su familiar si vuelven al Estado de origen del ciudadano europeo o británico después del Brexit?

 

         Otra situación en la que la ciudadanía europea ha otorgado derechos de residencia a familiares en el Estado de origen fue el conocido asunto Ruiz Zambrano. Se trata del caso de un padre, nacional de tercer estado, que reclama un permiso de residencia en el Estado de nacionalidad de su hijo, que es ciudadano europeo. El Tribunal consideró que, si bien no era aplicable la Directiva, el ciudadano europeo no debía verse privado de sus derechos de ciudadanía del Artículo 20 TUE, que sería lo que ocurriría si su padre (del que dependía) fuera expulsado del territorio de la Unión, ya que su hijo se vería obligado a acompañarlo. Es igualmente necesario, por tanto, saber si tras el Brexit, ese ciudadano de un tercer país del que depende un ciudadano británico residente en Reino Unido, va a estar protegido por el Acuerdo de Retirada como una vez lo estuvo por el derecho de la Unión.

 

       Finalmente, el reciente caso Toufik Lounes trata sobre la doble nacionalidad. En este caso, el Tribunal consideró que la obtención de la nacionalidad del Estado de acogida no debía suponer la pérdida de los derechos de reunión familiar que derivan de la ciudadanía de la UE en ese Estado. Según una ley británica, esos derechos sólo se reconocían a quien no disponía también de nacionalidad británica, porque en ese caso se trataría de un nacional en su Estado de nacionalidad y por tanto el derecho de la Unión no era aplicable. Consideraban por tanto que la reunión familiar debía regirse en este caso por leyes nacionales (mucho más estrictas que las europeas). El TJUE estimó, sin embargo, que esta interpretación sería contraria al Artículo 21 TFUE, de manera que los dobles nacionales siguen disfrutando de sus derechos de ciudadanía de la Unión. ¿Será el Acuerdo de Retirada aplicable a las personas de doble nacionalidad y sus familiares podrán tener derechos de residencia bajo el Acuerdo?

 

      Para contestar a las anteriores tres preguntas, debemos ir al texto del Acuerdo de Retirada que, como he señalado, puede considerarse ya definitivo en esta sección. Su ámbito de aplicación personal viene recogido en el artículo 9, que establece que el Acuerdo será de aplicación a: a) Ciudadanos de la Unión que hayan ejercido su derecho de residencia en Reino Unido de acuerdo con el derecho de la Unión antes del término del periodo transitorio y que continúen residiendo posteriormente; b) Nacionales de Reino Unido que hayan ejercido su derecho de residencia en un Estado Miembro de acuerdo con el derecho de la Unión antes del término del periodo transitorio y que continúen residiendo posteriormente; c) Los familiares de a) y b). No hay, por tanto, ninguna codificación expresa de los casos anteriores, sino que el Acuerdo utiliza un ámbito de aplicación general y abierto a interpretación. En este sentido, hay un amplio margen de apreciación para un tribunal nacional que podría interpretar así tanto como incluidos en el Acuerdo como no incluidos a retornados, cuidadores y personas de doble nacionalidad.

 

      Si pensamos que el factor más relevante para el voto de salida fue la inmigración, es probable que los tribunales británicos hagan una interpretación más restrictiva que la seguida por el TJUE. En este sentido, como el Acuerdo no incluye expresamente los derechos de residencia para familiares desarrollados por la jurisprudencia del TJUE, los tribunales de Reino Unido podrán excluirlos vía interpretación. Sin embargo, el Acuerdo también será de aplicación en los demás Estados Miembros, y estos recurrirán al Tribunal de Justicia a través de la vía prejudicial para que les ayuden en la interpretación y aplicación de este instrumento legal sin precedentes. De esta manera, el TJUE tendrá su oportunidad de establecer su propia jurisprudencia respecto al ámbito personal del Acuerdo de Retirada. Es de esperar que haga una interpretación igualmente expansiva del mismo, ya que su objetivo, según los textos preparatorios (Joint Report), es ‘proteger el ejercicio efectivo de los derechos derivados del derecho de la Unión basado en decisiones personales pasadas.’ Una última pregunta es, ¿tendrán que tener en cuenta los tribunales británicos esta nueva jurisprudencia y así tener que incluir a retornados, cuidadores y personas de doble nacionalidad y sus familiares bajo la protección del Acuerdo? Según el Artículo 4.5 del borrador de Acuerdo, ‘las autoridades administrativas y judiciales de Reino Unido darán debida consideración a la jurisprudencia relevante del TJUE posterior al término del periodo transitorio.’ Desafortunadamente, este artículo aún no ha sido codificado como definitivo. Espero haber transmitido lo importante que es para muchos británicos y ciudadanos europeos, así como para sus familias, que este artículo encuentre su lugar efectivo en el texto final.

 

Polly Ruth Polak

 

Esto es una adaptación del artículo original que apareció publicado por el Instituto Europeo de University College London: https://ucl-brexit.blog/2018/03/22/brexit-and-the-future-of-family-reunion-rights/#more-3327

 

 

 

Leer más

mié

28

feb

2018

POSTALES EUROPEAS:

VIAJES PARA DESCUBRIR O REDESCUBRIR ELEMENTOS HISTÓRICOS Y CULTURALES COMUNES

          Maria PEÑA C., profesora de idiomas

 

           El hecho de que este año esté dedicado al patrimonio cultural europeo es la ocasión de hacer una pequeña contribución con unos textos sobre viajes por el continente.

    Las clases de idiomas hacen que converjan personas de diferentes generaciones y horizontes cuando el aprendizaje tiene lugar en un organismo oficial como en el que he desempeñado mi función de profesora durante años. Desde que cambié mi residencia a España, han pasado por mis clases de francés alumnos con puntos de vista más o menos  convencidos sobre la Unión Europea, alumnos cuyas opiniones han ido evolucionando. Los debates organizados en las aulas para la práctica del idioma se desarrollaban conforme a los temas que aparecían en la actualidad : en lo que se refiere a la Unión Europea, un reportaje sobre ERASMUS, el Día Europeo de las lenguas, el Aniversario del Tratado de Roma, etc. 

           En el contexto de la crisis económica y del Brexit, se han oído comentarios y opiniones de varias índoles a menudo inquietantes, según mi entender, en cuanto al papel de la U.E. y de su construcción. Por supuesto que los acuerdos e intercambios establecidos entre los países del llamado Viejo Continente no han sido un camino de rosas. Somos conscientes de ello. Tengo que precisar aquí que siempre me he sentido ciudadana europea. El hecho de haber nacido en un país (Francia) que no era el lugar de origen de mi familia (España) ha permitido un baño en una doble cultura además del aprendizaje de dos idiomas en paralelo. Vivir de cerca, en la cotidianidad, la historia de dos países al mismo tiempo que la de Europa y sus relaciones con el resto del mundo crea perspectivas sobre lo que ocurre en otras latitudes. Además de todo esto, en el mundo actual se tiene acceso a información y recursos procedentes de muchos lugares del mundo. Por lo tanto creo poder decir que hoy en día no es incompatible sentirse a la vez originario de una ciudad, de un país, de una unión de países y más si las experiencias vitales nos llevan a cambiar de zona geográfica. Sin contar con el aprendizaje cada vez más fomentado de idiomas extranjeros que nos enriquece gracias a elementos asociados a la lengua. 

      En mi labor de enseñanza, me esfuerzo por transmitir aspectos interculturales por medio de actividades paralelas al aprendizaje del idioma. El pasado mes de julio, para reflexionar sobre estos asuntos, empecé la redacción de unas Postales europeas con temáticas variadas predominando los aspectos culturales, históricos y geográficos que pudieran constituir un sedimento común. Llevan consigo, como hilo conductor, sugerencias de piezas musicales para escuchar durante o después de la lectura.  Primero fue una Postal, después fueron otras tres y así fueron surgiendo más ideas... 

             Espero haber conseguido reflejar a través de estos textos que vivir en paz en una unión de países que buscan crear lazos de confianza es, en mi opinión, un privilegio que va vinculado a años de relaciones e intercambios, especialmente en este año dedicado al patrimonio cultural europeo.

 

 

Leer más

mié

24

ene

2018

¡FELIZ AÑO EUROPEO DEL PATRIMONIO CULTURAL!

Luis N. González Alonso, Director del Centro de Información Europe Direct

 

        Comenzamos 2018 con inmejorables noticias para nuestro Centro Europe Direct: la Comisión Europea, a través de su Representación en España, renovó a finales del año pasado su confianza en la labor que venimos desarrollando y, por tanto, continuaremos trabajando durante los tres próximos años (2018-2020) con la misma dedicación y el mismo entusiasmo que lo hemos hecho hasta ahora para tratar de contribuir en nuestro entorno a la difusión de la información europea y a la promoción del debate ciudadano sobre el futuro del proyecto que encarna la UE.

 

      Como sin duda recordaréis, 2017 fue un año de importantes conmemoraciones para la Unión, a las que nos sumamos con toda una serie de actividades especiales relacionadas con el sesenta cumpleaños de los Tratados de Roma o el trigésimo aniversario del Programa Erasmus. Fueron momentos no sólo para el recordatorio o el balance de lo mucho logrado durante estas décadas, sino también para la reflexión sobre el porvenir más inmediato, sobre qué esperamos de la Unión en los próximos años y cómo deberían organizarse los medios para conseguirlo. Por ello, la Comisión abrió con su Libro Blanco sobre el futuro de Europa un amplio proceso de consultas y de debate con la ciudadanía a lo largo y ancho de la Unión, en el que participamos y seguiremos haciéndolo durante este año.

 

            Pero se da la circunstancia además –feliz coincidencia siendo éste el Año Europeo del Patrimonio Cultural que en 2018 celebramos el octavo centenario de la institución que nos acoge, la Universidad de Salamanca. Será ésta, pues, una magnífica ocasión, que por supuesto no debemos dejar pasar, para subrayar tanto la vocación europeísta que siempre caracterizó a nuestra Universidad, como la profunda impronta que la adhesión de España a la UE ha dejado en ella, reforzando aún más si cabe su apertura al exterior y su carácter cosmopolita.

 

            En fin, permaneced atentos a nuestra programación porque seguimos de celebración y procuraremos volver a ofreceros muchas y variadas actividades a lo largo de este 2018.

 

Ya sabéis dónde podéis encontrarnos.

 

 

Luis N. González Alonso

 

Director del Centro Europe Direct

 

 

 

Leer más

mié

20

dic

2017

En búsqueda de la plataforma ideal para el empoderamiento cívico de los jóvenes europeos

 

 

La entidad salmantina Biderbost, Boscan & Rochin (BB&R), con apoyo de Momentum World (de Reino Unido) e HRYO (de Italia), llevó a cabo el proyecto europeo Good Practice Exchange on e-Participation Platforms among European Youth, con el objetivo de identificar cómo debe ser la plataforma electronica ideal para contribuir significativamente en el empoderamiento civico de  los jóvenes europeos.

 

El proyecto consistió en la búsqueda de aquellas características esenciales que las plataformas existentes en el mercado tienen y que logran fomentar la participación activa de los jóvenes en los procesos ciudadanos y democráticos. Por lo anterior, se analizaron 10 plataformas electrónicas: DemocracyOS, Airesis, OPIN, Consider.it, Loomio, CommunityPlanIt, OurSpace, Change.org, Rousseau y Civic Flow. En tal sentido, se evaluaron aspectos relacionados con su diseño; su usabilidad, si tenían manuales de usuario, su seguridad, su vinculación con redes sociales; su forma de registrarse y su manera de generar redes de trabajo con otros usuarios. Los niveles de relevancia de estas características se midieron a través de una plantilla de evaluación desarrollada por los socios del proyecto.

 

Además, estudiantes de nivel secundario de Londres, Palermo y Salamanca tuvieron la oportunidad de utilizar DemocracyOS. Esta plataforma permite la elaboración de propuestas en temas relevantes para los jóvenes, las cuáles pueden ser sometidas a debate y, mediante una votación, obtener la decisión final. Los jóvenes de estas tres localidades evaluaron la plataforma y aportaron su sentir en relación a sí utilizarían esta plataforma en su día a día.

 

En relación a Salamanca, la puesta en marcha del proyecto contó con la participación de jóvenes de 4º de la ESO del colegio San Estanislao de Kostka. Los estudiantes propusieron medidas para disminuir el desempleo juvenil, las cuales sometieron a debate y votación a través de DemocracyOS. Las propuestas que los jóvenes salmantinos elaboraron fueron: equilibrar el nivel educativo en las comunidades autónomas, aprender idiomas en el país de origen de dicha lengua, profundizar en las asignaturas que interesan de los alumnos o aumentar las oportunidades de participar en programas como Erasmus+.

 

Como resultado final, las entidades del proyecto elaboraron el Manual de Plataformas Electrónicas para el Empoderamiento Cívico. Éste cuenta con información consolidada sobre las características de las 10 plataformas evaluadas. Así como, los atributos que una plataforma ideal debería tener para promover la participación ciudadana de los jóvenes europeos. Este manual, de uso gratuito, servirá para que las entidades y organizaciones tanto sociales como juveniles diseñen plataformas más efectivas en el empoderamiento cívico de los jóvenes europeos.

 

 

El proyecto fue co-financiado por el programa Erasmus+ de la Comisión Europea, con el apoyo del Instituto de la Juventud de España (INJUVE) y el Instituto de la Juventud de Castilla y León. Instagram del proyecto: https://www.instagram.com/eparticipationplatform/

 

 

Marcela Dajer Gómez

Asistente de proyectos en Biderbost, Boscan & Rochin (BB&R)

 

Leer más

lun

27

nov

2017

YA ESTÁ AQUÍ EL MERCADILLO… YA LLEGA LA NAVIDAD

 

Cuando se acerca el invierno, las ciudades europeas reviven y comparten las más auténticas tradiciones navideñas y entre todas ellas, los mercados, son protagonistas. Las plazas más importantes ofrecen estampas idílicas dignas de un cuento de Navidad creando un ambiente único y especial con sus puestos.

 

Visitar estos mercados incluye entrar en un mundo de fantasía donde admirar la artesanía local y los adornos navideños, comprar regalos para la familia, tomar una copa de ponche caliente, respirar el aroma de las castañas asadas o de los dulces navideños recién horneados e incluso colocar un mensaje en el árbol de los deseos. Todo ello mientras suenan villancicos tradicionales y los niños corretean sobre la nieve.

 

Hoy en día, estos mercados, están extendidos por todo el mundo y son ya una tradición popular. La Escuela Oficial de Idiomas de la Universidad de Salamanca, en colaboración con el Centro Europe Direct de la Universidad de Salamanca, trata de evocar esta tradición en Salamanca organizando un Mercadillo Navideño al estilo Europeo, con la peculiaridad de que es un mercadillo solidario.

 

Este mercadillo navideño tendrá lugar desde el día 29 de noviembre hasta el 22 de diciembre, en el hall de la EOI y estará abierto a todo tipo de público. Se pueden depositar artículos tanto en la Escuela Oficial de Idiomas como en el Centro Europe Direct (en la segunda planta de la Biblioteca Francisco de Vitoria, del Campus). Se recogerá cualquier tipo de artículo: libros, adornos, ropa, perchas, bolsas, complementos, bisutería, juguetes, pequeños electrodomésticos y todo lo que se te ocurra. Los beneficios recaudados irán a beneficio de Cáritas.

 

Este año, como novedad, se introducen las “galletas solidarias”. Durante los días 29 y 30 de noviembre y 1 de diciembre se podrá disfrutar de las ya famosas y exquisitas galletas navideñas de la cafetería de la Escuela Oficial de Idiomas, que podrán ir acompañadas de café o zumo. 

 

El mercadillo se ha venido organizando en años anteriores, siempre con carácter benéfico y con un gran éxito. Este es el tercer año en el que el Centro Europe Direct de la Universidad de Salamanca colabora de una manera efectiva con este mercadillo. El pasado año se consiguió recaudar un total de 2.522€ que fueron donados a Cáritas y a Médicos sin Fronteras.

 

Ven a disfrutar con nosotros, compra tus regalos de Navidad, dona lo que quieras y sé solidario porque la Navidad ya ha llegado a la Escuela Oficial de Idiomas.

 

Centro Europe Direct de Salamanca

 

Os deseamos una feliz Navidad :)

 

 

 

 

Leer más

mié

25

oct

2017

EL PROYECTO EUROPE-MOBILE

Victoria Rivas Santiago, participante del proyecto "Europe-Mobile" 2017

 

        No hay nada que pase tan rápido como el tiempo. Me parece que fue ayer cuando estaba escribiendo unas líneas similares, relatando lo que creía que iba a ser el proyecto y las expectativas que tenía puestas en él. Y ahora sé que me equivoqué, o más bien, que me “quedé corta”. Disculpen la expresión.

 

          Así, Europe-Mobile ha sido un proyecto a través del cual 19 jóvenes de toda Europa hemos podido acercar la UE a chicos de entre 14 y 20 años, explicando su funcionamiento y sus logros pero también sus problemas, y sus posibles soluciones, a través de workshops de 90 minutos centrados en distintas temáticas: Institutions´s working, Diversity, Democracy at Risk and Migration and Mobility, del que tuve la suerte de formar parte.

 

       Pero, Europe-Mobile no sólo ha sido esto. Me ha supuesto, y supone, y supondrá a otros jóvenes en próximas ediciones mucho más. Así, puedo decir que es aprendizaje y frustración. Es esfuerzo, sacrificio y paciencia, mucha paciencia. Es decepción e impotencia, ante la actitud y falta de interés de muchos jóvenes. Pero también, es satisfacción personal cuando lees en los feedbacks de muchos otros que han aprendido qué es Schengen o un asylum seeker o qué significa ¿Cómo estás? Es amistad.

 

          En definitiva, es una vivencia única que vives y compartes con, lo que llega a convertirse, en una familia, tu familia europea. Una familia forjada en la diversidad y en el respeto y cuyo hogar no es otro que el castillo de Genshagen, convirtiéndolo en uno de los corazones de Europa.

 

         Y aunque hora está latente, el próximo mes de septiembre volverá a latir con fuerza, impulsado por otros 20 jóvenes, entre los cuáles, por qué no, podrías estar tú.

 

Puedes obtener más información sobre este proyecto aquí

 

Victoria Rivas Santiago

 

Leer más

vie

29

sep

2017

Salamanca combate el antieuropeísmo a través del programa Erasmus+

 

Del 26 de junio al 2 de julio, la ciudad de Salamanca fue sede del proyecto “Giving Voice to Young People about European Union Issues” en el marco del programa Erasmus+ de la Comisión Europea. El proyecto, organizado por Biderbost, Boscán & Rochin (BB&R), dio voz a jóvenes de Bulgaria, España e Italia sobre diversos retos que enfrentan en la actualidad: desempleo juvenil, crisis migratoria o antieuropeísmo.

 

Los protagonistas del proyecto tuvieron la oportunidad de generar su propio pensamiento crítico sobre los diversos retos que enfrentan como europeos. En tal sentido, los jóvenes identificaron puntos en común y plantearon soluciones que puedan beneficiar tanto a su entorno más próximo como a todos los ciudadanos europeos.

 

A través de un metodología periodística, los jóvenes también exploraron la ciudad de Salamanca, hablaron con sus ciudadanos y conocieron sus necesidades sobre las mismas temáticas (desempleo juvenil, crisis migratoria y antieuropeísmo). Esto permitió que los jóvenes pudieran percatarse de otras realidades, incorporaran diferentes perspectivas y dieran a conocer las prioridades de los ciudadanos salmantinos.

 

A nivel local, el proyecto contó con la participación del Colegio San Estanislao de Kostka. El colegio brindó la oportunidad a 6 salmantinos para que fueron los protagonistas españoles de este proyecto. Además, los participantes fueron recibidos en el Ayuntamiento de Salamanca por el Concejal de Juventud, Daniel Llanos, con quien pudieron dialogar sobre la importancia de seguir creyendo en la Unión Europea. 

 

Lo más importante, empero, fue que los jóvenes pudieron generar lazos de amistad entre ellos, saber que es más lo que nos une (que lo que nos separa) y, especialmente, experimentar el concepto de ciudadanía europea. Esto es, sin lugar a dudas, fundamental para combatir el antieuropeísmo y aumentar el sentido de pertenencia a la Unión. En tal sentido, el programa Erasmus+ es una herramienta muy poderosa, ya que, en palabras de Pablo Biderbost, Coordinador General del proyecto, el programa “Erasmus+ también ayuda a desarrollar habilidades institucionales que hacen posible compartir valores europeos, como la solidaridad, la libertad de expresión y la igualdad".

 

El proyecto es implementando en colaboración con HRYO (Italia) y NC Future Now (Bulgaria), co-financiado por el programa Erasmus+ de la Comisión Europea, con el apoyo del Instituto de la Juventud de España (INJUVE) y el Instituto de la Juventud de Castilla y León. La página web del proyecto es: http://givingvoice.eu

 

Alonso Escamilla

Coordinador de Proyectos de Biderbost, Boscan & Rochin

 

Leer más

vie

25

ago

2017

LAS POLÍTICAS MIGRATORIAS EN LA UE

Victoria Rivas, Anna Zejc y Beatriz Cózar, alumnas del

Máster en Estudios de la Unión Europea

 

 

Desde la asignatura “Espacio de libertad, seguridad y justicia” integrada en el Máster en Estudios de la Unión Europea de la Universidad de Salamanca hemos promovido, en colaboración con el Centro de Documentación Europea de la USAL, la publicación de los trabajos que han destacado durante este curso en los que nuestros alumnos han reflexionado sobre la política de inmigración y de asilo de la Unión Europea. Contribuir al análisis de estas políticas y a la reflexión sobre ellas es algo que venimos haciendo desde hace años en el Máster. Durante este curso, estas políticas han adquirido una especial relevancia por la controvertida gestión de la Unión Europea. Les pedimos a nuestros alumnos que reflexionaran sobre ello y en el Blog del Centro de Documentación Europea se publicarán los cinco mejores trabajos que se han desarrollado en la materia. Agradecemos a nuestras estudiantes el esfuerzo y confiamos en que sus trabajos sean de interés para las personas que siguen este Blog.

 

  • Antonia Durán Ayago. Profesora Contratada Doctora de Derecho Internacional Privado. USAL. aduran@usal.es
  • Javier Laso Pérez. Profesor Titular  de Derecho Internacional Público. USAL. jjlaso@usal.es

 

LA POLÍTICA MIGRATORIA DE LA UE. ESPECIAL REFERENCIA A LA NUEVA GUARDIA EUROPEA DE FRONTERAS Y COSTAS

 

 

Leer más

vie

14

jul

2017

EUROPE-MOBILE. BRINGING EUROPE INTO SCHOOLS

Victoria Rivas Santiago, alumna del Máster en Estudios de la Unión Europea 2016-2017 y seleccionada para el proyecto "Europe-Mobile"

 

       Europe-Mobile es un proyecto que pusieron en marcha dos fundaciones alemanas, en el año 2009, con el objetivo de acercar la Unión Europea a los jóvenes europeos, contándole de primera mano la historia de su integración. Para ello, durante el mes de septiembre, 20 jóvenes de varios países de la UE viajan en el "Europamobil" por distintos colegios, cada año de una región europea, transmitiendo su entusiasmo y compromiso con Europa y sus valores.

 

        Este año tendrá lugar en Alemania (Berlín-Brandemburgo) y para que se desarrolle correctamente, los estudiantes elegidos recibiremos una formación previa, a través de seminarios impartidos por expertos en la integración europea. Una vez finalizada la semana formativa en la sede de la Genshagen Foundation (creada como Instituto para la cooperación franco-alemana en 1993), nos pondremos en marcha y, durante dos semanas, visitaremos un instituto diario impartiendo workshops sobre temas europeos e informando a los jóvenes, de lo que les ofrece la Unión y cómo pueden moverse a través de ella. Finalmente, se realizará un seminario de evaluación y una conferencia final en la que se expondrá el resultado del proyecto y las vivencias ganadas por cada uno de nosotros.

 

          Aunque en este momento todo son expectativas, estoy convencida de que será una bonita experiencia, en la que disfrutaré de la compañía de otros 19 jóvenes con intereses y objetivos, muy probablemente, similares a los míos. Y una gran oportunidad para reforzar mis competencias y acercarme un poquito más a la UE y su integración.

 

Puedes obtener más información sobre este proyecto aquí

 

Victoria Rivas Santiago

 

Leer más

vie

30

jun

2017

ADIÓS AL ROAMING

 

El Parlamento Europeo ha eliminado el último obstáculo para lograr la supresión total de los sobrecostes que los usuarios pagan por utilizar el móvil en el extranjero. El fin de los recargos por itinerancia tuvo lugar el 15 de junio de 2017, de modo que permite a los ciudadanos de la UE llamar, enviar SMS o conectarse a Internet con el móvil en otro Estado miembro sin pagar más por ello.

 

Los europeos podrán acceder a su correo electrónico, consultar un mapa, subir fotos a las redes sociales, llamar y escribir en el extranjero sin pagar más por ello.

 

El acuerdo informal entre el Consejo y el Parlamento sobre los precios mayoristas determina cuánto pueden cobrarse los operadores por el uso de su red para efectuar servicios transfronterizos. 

 

Las normas de la UE sobre el roaming sin recargos ("roam like at home" o " itinerancia como en casa") permiten utilizar los dispositivos en el extranjero, en cualquier país de la UE sin pagar recargos adicionales por los servicios de roaming. Estas normas se aplican a las llamadas a teléfonos móviles y fijos, al envío de mensajes de texto y a la utilización de servicios de datos en el extranjero.

 

Cuando utilices estos servicios mientras estés de viaje dentro de la UE, pagarás exactamente el mismo precio que en tu país. En la práctica, tu operador simplemente adeudará o sustraerá tu consumo de roaming de los volúmenes de consumo de tu plan de tarifas nacionales móviles o paquete.

 

Si tienes un contrato con un operador de telefonía móvil que incluye servicios de roaming, se considerará automáticamente un contrato de roaming con tarifa nacional. Todos los nuevos contratos de telefonía móvil con servicios de roaming deberán aplicar la "itinerancia como en casa".

 

Para celebrar el fin del roaming en la UE la Comisión ha puesto en marcha un concurso de fotografía. ¿Qué mejor manera para celebrarlo que compartir las imágenes de vuestros mejores momentos de las vacaciones? Podrás ganar un billete de Interrail para viajar en toda la UE. 

 

Si estás interesado, puedes participar en este concurso de fotografía "Roaming en la UE" enviando una foto que muestre cómo utilizar el teléfono móvil o tablet sin tarifas de roaming al viajar en la UE. Habrá tres ganadores que recibirán cada uno dos billetes de Interrail para viajar por Europa. Participa aquí. 

 

 

Europe Direct Salamanca

 

Leer más

mar

30

may

2017

EL USO DE LAS REDES SOCIALES POR LA UNIÓN EUROPEA

Marcos Igea Fernández, alumno del Grado en Información y Documentación realizando el practicum en el Centro Europe Direct de Salamanca

 

La rápida expansión de internet, llena de información y que permite la comunicación entre todas las partes del mundo de forma rápida y sencilla, ha llevado a que hoy en día las redes sociales se hayan convertido en una de las bases de la sociedad moderna.

La denominación de “redes sociales” es relativamente nueva y que se refiere a las tecnologías y prácticas online para compartir contenido, opiniones e información, fomentar el diálogo y crear relaciones entre personas. Es una herramienta muy poderosa que, en una democracia, puede ser utilizada por los gobiernos e instituciones para influir en los ciudadanos o para involucrarles en el proceso de toma de decisiones.

En este caso, la Unión Europea utiliza las redes sociales principalmente de dos formas. En primer lugar, para informar a los ciudadanos, comunicarse o interactuar con ellos y de esta forma poder dirigir al público en la dirección de su propia agenda. Las redes sociales permiten entender las necesidades, deseos y prioridades de los ciudadanos y actuar en consecuencia. En segundo lugar, los gobiernos están usando las redes como una herramienta diplomática para comunicarse con otros gobiernos o instituciones y así poder responder mejor frente a crisis internacionales.

La Unión Europea ha aprovechado internet para sus estrategias de comunicación desde mediados de los años noventa, pero el uso de redes sociales comenzó con el gobierno de Barroso en 2004, cuando se crearon los primeros blogs de miembros de la Comisión. Se escribían en inglés, para llegar al mayor público posible y se animaba a los lectores a debatir sobre los temas tratados.

En 2009, el Parlamento Europeo creó varios perfiles en redes sociales con el fin de despertar un sentimiento de cercanía al ciudadano; sin embargo, no se mantenían correctamente y la información estaba incompleta o no se actualizaba con las últimas actividades. La Unión Europea se fue dando cuenta de que las redes sociales eran una forma de pasar por encima de la prensa tradicional y suponía una manera más directa de comunicarse con los ciudadanos; por lo que, poco a poco, se fue mejorando la gestión de las redes.

Hoy en día las instituciones de la Unión Europea tienen presencia en cientos de blogs, plataformas, webs y redes sociales (por ejemplo: Twitter, Facebook, Google+, Youtube, Linkedin, Flickr, Periscope, Pinterest, Instagram, Spotify, Vimeo…). El perfil de Facebook del Parlamento Europeo destaca por su popularidad, con más de 2,1 millones de personas siguiendo la página, y desde él se realizan chats en directo con miembros del parlamento, se actualizan las noticias sobre Europa constantemente, se anuncian eventos y todo tipo de información interesante para los ciudadanos de la Unión europea.

Desde todos los perfiles de las instituciones se trata de compartir contenido que sea a la vez entretenido e interesante, de forma que capte la atención; sus vídeos son únicos e innovadores para llegar a los jóvenes europeos y que participen en los debates sobre cuestiones políticas. Cabe destacar que el uso de redes sociales es una herramienta para que los jóvenes se involucren en los asuntos de la Unión y de este modo se cree una identidad europea común.

Es tal el grado de importancia que le da la Unión Europea a las redes sociales que las autoridades están animando a su personal a comunicarse con el público a través de ellas y la Comisión ha creado un documento llamado “The guidelines to all staff on the use of social media” (“Guía para el personal sobre la utilización de las redes sociales”). Es también una forma de demostrar la transparencia de las instituciones y demostrar que se preocupan por los ciudadanos.

Como conclusión, las redes sociales han cambiado a forma tradicional de entender el espacio y el tiempo. Se han convertido en una herramienta esencial y poderosa que permite la participación de los ciudadanos de todo el amplio territorio de la Unión Europea de forma instantánea y facilita a la Unión el acercarse más a las personas para conocer sus problemas y necesidades, fortaleciendo así la identidad europea.   

Leer más

vie

28

abr

2017

CUANDO JAPÓN VOLVIÓ A MIRAR HACIA EUROPA

Miguel Ramos González, alumno del Grado en Derecho

de la USAL y miembro de la Asociación ELSA.

 

Es sabido por todos que el país del Sol Naciente, tercera economía mundial y uno de los eternos protagonistas en el escenario internacional de las finanzas, ha cuidado con esmero durante décadas su provechosa relación con los Estados Unidos. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Tokio ha venido siendo el principal aliado de Washington D.C. en Asia, un continente donde el Tío Sam ha encontrado más hostilidades que relaciones amistosas. El Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) representaba la culminación del proceso de acercamiento e influencia mutua que ambos países habían cultivado durante décadas, con la creación de una zona de libre comercio alrededor del Pacífico.

 

Pero llegó el cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos de América. El odiado y admirado a partes iguales Donald J. Trump jura su cargo el 20 de enero de 2017, provocando un tsunami (del japonés «» tsu, puerto o bahía, y «» nami, ola) de tensiones e incertidumbre a nivel mundial. El país nipón no fue una excepción, ya que no habían sido pocas las veces en que Trump amenazó con retirarse del TPP antes de ganar las elecciones generales del 8 de noviembre de 2016. A pesar de que las relaciones entre ambos países siguen siendo excelentes (no podemos olvidar que Shinzo Abe fue el primer mandatario extranjero en visitar a Donald Trump, antes incluso de ser investido, y ya ha visitado la Casa Blanca en otra ocasión en lo que va de año), no han servido para evitar la salida del país norteamericano del tratado de libre comercio. Con la retirada de Estados Unidos del TPP, y la consecuente pérdida del principal estado miembro del tratado, las otras partes no encuentran sentido a continuar participando en dicho proyecto.

 

Las dudas que ha suscitado la imprevisibilidad de la Administración Trump acerca de la fiabilidad de Estados Unidos como socio comercial han sido demasiadas, incluso para un aliado fiel y paciente como es Japón. Un ejemplo de ello se dio el 5 de enero de este año, cuando amenazaba a la poderosa corporación Toyota con hacerle pagar más impuestos si no construía nuevas fábricas en el país norteamericano. En defensa de la empresa salieron dos hombres de confianza de Shinzo Abe: el ministro portavoz del Ejecutivo, Yoshihide Suga, y el ministro japonés de Economía, Comercio e Industria, Hiroshige Seko; y es que el sector automotor es el protagonista indiscutible de las exportaciones niponas.

 

Esta situación ha provocado que Japón, que tradicionalmente ha buscado estrechar lazos comerciales sobre el Pacífico, mire hacia el Oeste por primera vez en décadas. Las relaciones entre la Unión Europea y Japón han ido evolucionando tímidamente desde la Declaración Conjunta de 1991 y el Plan de Acción para la Cooperación del año 2001. Como consecuencia de los mismos, todos los años se celebra la cumbre bilateral Unión Europea-Japón, unas reuniones de alto nivel en las que se discute en qué materias van a colaborar ambas partes a corto y medio plazo. La de este mes de marzo ha tenido una importancia especial: sus representantes han declarado que esperan finalizar este mismo año las negociaciones, que se encuentran en una fase decisiva, del tratado de libre comercio que ambos van a suscribir. Tanto Japón como la Unión Europea buscan reafirmar con este ambicioso acuerdo su apoyo firme al libre comercio mundial, amenazado en los últimos tiempos por las “preocupantes tendencias proteccionistas” que ha denunciado Abe en Bruselas. Tal es la prioridad de Europa por cerrar el tratado de libre comercio con Japón, que ha dejado en un segundo plano las negociaciones con el Mercosur para el mismo fin, y una modernización del acuerdo comercial con México.

 

Por otro lado, y a pesar del peso fundamental que tienen la economía y el comercio en las relaciones bilaterales entre la UE y Japón, hay otros campos en los que la colaboración entre ambos está cobrando una importancia cada vez mayor: el intercambio académico y científico ha florecido en los últimos años gracias a programas como Horizon 2020, que ha permitido desarrollar proyectos conjuntos en materia de ingeniería aeroespacial (proyecto IRENA), aeronáutica (HIKARI), energía fotovoltaica (CPV) o ciberseguridad (NECOMA). La Unión Europea también ha venido desarrollando programas culturales en Japón para aumentar el grado de conocimiento que la sociedad japonesa tiene acerca de su funcionamiento e instituciones. Destacan los EU Film Days, días de proyección de películas europeas en Tokio, el programa MIRAI, para el intercambio de estudiantes de instituto y el programa Erasmus +, que permite a muchos universitarios realizar parte de sus estudios en el país oriental.

 

Pero por encima de todas las relaciones enunciadas, los valores más importantes que tienen en común la Unión Europea y Japón son un profundo respeto por la democracia, la defensa del Estado de Derecho y la protección de los derechos humanos: unos rasgos que comparten y que hacen que, ante el actual alejamiento de su principal aliado, el país del Sol Naciente esté buscando en Europa un importante socio natural. Y no parece que vaya a tardar mucho en encontrarlo.

 

 

 

Leer más 0 comentarios

vie

31

mar

2017

LA RED EUROPE DIRECT ESPAÑA ELABORA UNA GUÍA SOBRE LAS PROPUESTAS EUROPEAS PARA UNA JUVENTUD CON FUTURO

La guía recoge las principales oportunidades, medidas y recursos destinados a los jóvenes europeos en el contexto de las 10 prioridades de la Comisión Juncker

La oficina Europe Direct Salamanca junto a otras 12 oficinas que integran la Red española (A Coruña, Albacete, Asturias, Bizkaia, Ourense, Cantabria, Córdoba, Huelva, Lleida, Murcia, Segovia y Valencia) han sacado adelante una guía en la que, utilizando un lenguaje cercano y entendible, se presentan las principales oportunidades, medidas y recursos destinados a los jóvenes europeos en el contexto de las 10 prioridades marcadas por la Comisión Juncker.

 

Con el título “Propuestas Europeas para una juventud con Futuro”, el boletín está disponible en formato electrónico y está a disposición de los interesados, en PDF, en la página https://www.europedirectusal.es/guía-propuestas-europeas-para-una-juventud-con-futuro/.

 

Entre otros temas, la guía incluye información sobre empleo, voluntariado, derechos de la ciudadanía europea, Erasmus+ y/o las redes específicas en las que se recoge información sobre temas de interés y necesidades que afectan a los jóvenes, entre otros.

 

Con la elaboración de esta guía, la Oficina Europa Direct Salamanca, como el resto de oficinas que integran la Red Europa Direct, cumple con una de sus misiones, informar y ayudar a entender a la población todos lo relativo a la Unión Europea, dando a conocer las oportunidades que ofrece a sus ciudadanos.

 

Recordar que la Oficina Europe Direct Salamanca se encuentra en segunda Planta de la Biblioteca Francisco de Vitoria, en el Campus Unamuno de Salamanca.

 

 

Leer más 0 comentarios

mar

28

feb

2017

CUERPO EUROPEO DE SOLIDARIDAD, UNA NUEVA INICIATIVA DE LA UE

El Cuerpo Europeo de Solidaridad es una nueva iniciativa de la Unión Europea cuyo objetivo es crear oportunidades para que los jóvenes trabajen como voluntarios o colaboren en proyectos —en sus propios países o en el extranjero— que beneficien a comunidades y ciudadanos de toda Europa.

 

Este Cuerpo se puso en marcha por la Comisión Europea el día 7 de diciembre de 2016, para jóvenes de entre 18 y 30 años de modo que puedan disponer de nuevas oportunidades de hacer una importante contribución a la sociedad en toda la UE y para adquirir una valiosa experiencia y unas competencias útiles al principio de su carrera profesional.

 

El Presidente Juncker había anunciado este cuerpo dos meses antes de la puesta en marcha en su discurso sobre el estado de la Unión la creación del Cuerpo: «Tendemos a mostrarnos solidarios de forma más espontánea cuando nos enfrentamos a situaciones de emergencia. Cuando se estaban quemando los montes portugueses, los aviones italianos sofocaron las llamas. Cuando las inundaciones cortaron el suministro eléctrico en Rumanía, los generadores suecos volvieron a encender las luces. Cuando miles de refugiados llegaron a las costas griegas, las tiendas de campaña eslovacas les dieron cobijo. Con ese mismo espíritu, la Comisión propone hoy establecer un Cuerpo Europeo de Solidaridad».

 

Actualmente, los jóvenes de entre 17 y 30 años pueden inscribirse en el Cuerpo Europeo de Solidaridad en la dirección: http://europa.eu/solidarity-corps. El programa ofrece a los jóvenes europeos nuevas oportunidades de hacer una importante contribución a la sociedad en toda la UE y de adquirir una valiosa experiencia y unas competencias útiles al principio de su carrera profesional. La edad mínima para participar en un proyecto es de 18 años, aunque puede hacerse la inscripción desde los 17. El objetivo es que a finales de 2020, 100.000 jóvenes europeos se hayan incorporado al Cuerpo.

 

A través del nuevo Cuerpo Europeo de Solidaridad, los participantes tendrán la oportunidad de participar en un proyecto de voluntariado o de formación, un período de prácticas o un empleo durante un período de entre 2 y 12 meses.

 

Podrán así participar en una amplia gama de actividades en ámbitos como la educación; la salud; la integración social; la asistencia en el suministro de alimentos; la construcción de alojamientos; la acogida, ayuda e integración de inmigrantes y refugiados; la protección del medio ambiente; y la prevención de desastres naturales.

 

Los jóvenes que se inscriban en el Cuerpo Europeo de Solidaridad deberán suscribir el mandato del Cuerpo y los principios en que se inspira. Las organizaciones participantes deberán ajustarse a la Carta del Cuerpo, que define los derechos y responsabilidades durante todas las etapas de la experiencia de solidaridad.

 

El Cuerpo Europeo de Solidaridad sustituye al actual Servicio Voluntario Europeo, ampliando los medios disponibles. La financiación provendrá de diferentes programas europeos, como Erasmus +, Life o el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

 

Para una colocación como voluntario, normalmente se cubrirán los gastos de manutención tales como comidas, alojamiento y dinero para gastos personales, así como los gastos de viaje y de seguros. Para las actividades profesionales (empleo, período de prácticas o de formación), se firmará un contrato de trabajo, se dará una ayuda financiera para los desplazamientos y podrá asignarse una contribución para los costes del reconocimiento de cualificaciones.

 

Europe Direct Salamanca

 

 

Leer más 0 comentarios

lun

09

ene

2017

Algo que celebrar en 2017

Rafael Bonete, Profesor del Máster de Estudios Europeos de la USAL.

 

En marzo de 2017, como es sabido, se celebrará el sexagésimo aniversario de la firma del Tratado de Roma.  Seguramente se publicarán un gran número de estudios y comentarios en los que se analizarán los logros alcanzados y los múltiples problemas de origen interno y externo a los que se enfrenta en la actualidad el ejemplo de integración económica más exitoso de todos los tiempos, a pesar de encontrarse en horas bajas. También a lo largo de 2017 se celebrará el trigésimo aniversario del programa europeo más conocido del mundo de movilidad internacional de estudiantes entre instituciones de educación superior europeas. El “Erasmus” (European Community Action Scheme for the Mobility of University Students), hoy incluido dentro del Programa Erasmus +, es considerado, incluso por los más críticos con la UE, como una historia de éxito muy valorada también fuera de Europa.   

 

El aniversario del programa Erasmus, que ha beneficiado a casi 4 millones de estudiantes de educación superior desde el curso 1987-1988 y ha configurado un grupo de ciudadanos europeos pertenecientes a la generación Erasmus sin olvidar un número no despreciable de familias “mixtas”, merece ser celebrado sin complejos por al menos por cinco razones.

 

 En primer lugar, por la importancia que ha tenido y sigue teniendo para la Universidad de Salamanca y muchas otras universidades españolas y su proyección internacional. Basta recordar que nuestra universidad se encuentra entre las primeras universidades europeas receptoras de estudiantes Erasmus. Si en el curso 1988-89 recibió sólo 20 Erasmus, desde el curso 2004-05 ha superado siete veces los 1200. De hecho, nuestra institución sigue estando entre las primeras universidades europeas receptoras de estudiantes Erasmus, a pesar de la fuerte competencia para ocupar los primeros puestos. Hecho a destacar si tenemos en cuenta que son más de dos mil las universidades europeas, pertenecientes a 33 países europeos, las que participan en este programa europeo estrella de movilidad internacional.

 

 En segundo lugar, por el impacto económico de la movilidad internacional en las ciudades de destino. Especialmente si éstas reciben muchos más estudiantes Erasmus de los que envían como es el caso de Salamanca, donde se reciben alrededor del doble de los que se envían. Además, debemos tener en cuenta que el gasto mensual realizado por los estudiantes Erasmus es significativamente superior (algo más de 200 euros mensuales de diferencia en el caso de la USAL) al realizado por los estudiantes españoles. Asimismo, es significativa toda la actividad económica que gira a su alrededor, incluyendo las visitas de familiares y amigos, sin olvidar que gran parte de los Servicios de Relaciones Internacionales de las universidades españolas se crearon inicialmente para gestionar el programa Erasmus.

 

En tercer lugar, y esto se olvida a menudo, el programa Erasmus y las medidas adoptadas para incrementar el reconocimiento de los estudios realizados en el extranjero (los créditos ECTS, por ejemplo), están detrás de gran parte de los pasos que se han tomado para la configuración del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), al que no sólo pertenecen los 28 Estados miembros de la UE, pero en el que desde el inicio la Comisión Europea ha ejercido un liderazgo destacado. El EEES, conocido también como el Proceso de Bolonia, y al que pertenecen 48 países y la Comisión Europea, pretende crear un sistema de educación superior europeo comparable, compatible, comprensible y competitivo y sus orígenes están claramente vinculados a los problemas que se tuvieron que superar para que el programa Erasmus tuviera éxito.

 

En cuarto lugar, el programa Erasmus, tiene un peso dentro del presupuesto de la UE muy poco significativo (menos del 0,003% para el período 2014-2020). En los últimos años ha ido aumentado levemente el dinero asignado por la UE, gracias sobre todo a la defensa del mismo por parte del Parlamento Europeo. Los estudiantes Erasmus reciben fondos de la UE y de las administraciones de los Estados miembros para compensar los distintos niveles de vida en los países participantes, aunque durante los años más duros de la crisis económica algunas administraciones públicas de los Estados miembros disminuyeron su aportación nacional y regional.

 

Por último, los beneficios en términos de empleabilidad que pueden obtener los estudiantes participantes en el programa Erasmus son cada vez más reconocidos.  Según las evidencias disponibles más  recientes (véase por ejemplo: The Erasmus Impact Study, Regional Analysis, 2016) sobre los aspectos positivos vinculados al mercado laboral derivados del hecho de haber disfrutado de una movilidad Erasmus, pueden destacarse los siguientes: el riesgo de pasar a ser un desempleado de larga duración disminuye un 50% un año después de haberse graduado si lo comparamos con los estudiantes no Erasmus, disminuyendo también de forma significativa  el riesgo de estar desempleado 5 años después de haberse graduado y aumentando de forma apreciable el espíritu emprendedor y la probabilidad de encontrar trabajo gracias a las redes de contactos vinculadas a la experiencia Erasmus. A lo anterior habría que añadir que más del 90% de los empleadores valoran de forma muy positiva las habilidades que se ven incrementadas después de haber disfrutado de una movilidad Erasmus: capacidad de resolver problemas, adaptabilidad, autoconfianza y curiosidad.

 

En definitiva, pocas veces la UE, tan necesitada de ciudadanos que se identifiquen con su quehacer, ha conseguido tanto con tan pocos recursos. Esperamos poder celebrar los cuarenta años de existencia del programa Erasmus con igual o más razones que justifican la celebración por todo lo alto de sus treinta años.

 

Feliz 2017.

 

 

Rafael Bonete,

Profesor del Máster de Estudios Europeos de la USAL.

Leer más 1 comentarios

mié

07

dic

2016

YA ESTÁ AQUÍ EL MERCADILLO… YA LLEGA LA NAVIDAD

 

Cuando se acerca el invierno, las ciudades europeas reviven y comparten las más auténticas tradiciones navideñas y entre todas ellas, los mercados, son protagonistas. Las plazas más importantes ofrecen estampas idílicas dignas de un cuento de Navidad creando un ambiente único y especial con sus puestos.

 

Visitar estos mercados incluye entrar en un mundo de fantasía donde admirar la artesanía local y los adornos navideños, comprar regalos para la familia, tomar una copa de ponche caliente, respirar el aroma de las castañas asadas o de los dulces navideños recién horneados e incluso colocar un mensaje en el árbol de los deseos. Todo ello mientras suenan villancicos tradicionales y los niños corretean sobre la nieve.

 

Hoy en día, estos mercados, están extendidos por todo el mundo y son ya una tradición popular. La Escuela Oficial de Idiomas de la Universidad de Salamanca, en colaboración con el Centro Europe Direct de la Universidad de Salamanca, trata de evocar esta tradición en Salamanca organizando un Mercadillo Navideño al estilo Europeo, con la peculiaridad de que es un mercadillo solidario.

 

Este mercadillo navideño tendrá lugar desde el día 12 hasta el 22 de diciembre, en el hall de la EOI y estará abierto a todo tipo de público. Se pueden depositar artículos tanto en la Escuela Oficial de Idiomas como en el Centro Europe Direct (en la segunda planta de la Biblioteca Francisco de Vitoria, del Campus). Se recogerá cualquier tipo de artículo: libros, adornos, ropa, perchas, bolsas, complementos, bisutería, juguetes, pequeños electrodomésticos y todo lo que se te ocurra. Los beneficios recaudados irán a beneficio de Cáritas.

 

El mercadillo se ha venido organizando en años anteriores, siempre con carácter benéfico y con un gran éxito. Este es el segundo año en el que el Centro Europe Direct de la Universidad de Salamanca colabora de una manera efectiva con este mercadillo. El pasado año se consiguió recaudar un total de 2.063,60€ que fueron donados a Cáritas.

 

 

Ven a disfrutar con nosotros, compra tus regalos de Navidad, dona lo que quieras y sé solidario porque la Navidad ya ha llegado a la Escuela Oficial de Idiomas.

 

Centro Europe Direct de Salamanca

Os deseamos una feliz Navidad :)

 

 

Leer más 0 comentarios

mié

23

nov

2016

¿Quieres trabajar o hacer prácticas en la UE? Un embajador EPSO puede ayudarte

Andrea Alonso, Embajadora de EU Careers y estudiante del doble grado en Traducción e Interpretación y en Derecho en la Universidad de Salamanca. 

 

¡Hola a todos!

Mi nombre es Andrea Alonso y este año soy la Embajadora de EU Careers en la Universidad de Salamanca. Trabajo mano a mano con la Oficina de Selección de Personal de la Unión Europea (EPSO) dentro del programa EU Careers Student Ambassador y mi labor principal es informar a la comunidad universitaria de las oportunidades tanto de prácticas como de empleo en las instituciones europeas.

 Es todo un privilegio que la USAL participe, por primera vez este año, en un programa junto con EPSO para que todos aquellos estudiantes que estéis interesados en trabajar o realizar un periodo de prácticas en la Unión Europea podáis recibir información de primera mano.

El pasado mes de septiembre tuve la oportunidad de viajar a Bruselas para realizar un curso de formación con EPSO, al que también asistieron los demás embajadores de las universidades europeas. Los procesos de selección para trabajar dentro de la Unión Europea distan bastante del sistema de oposiciones español, ya que lo que se valora en ellas no es tanto un conocimiento sobre una materia específica, sino las diferentes competencias y habilidades del candidato (organización, liderazgo, experiencia internacional, conocimiento lingüístico, etc.). Por ello, es esencial para poder pasar con éxito estas pruebas saber en qué consisten y qué es exactamente lo que se evalúa.

¿Y por qué trabajar en la Unión Europea? Es una oportunidad para disfrutar de un entorno laboral multicultural, que permite acceder a una carrera profesional segura. Jonathan M. Hill, redactor de los discursos del presidente Jean-Claude Juncker y quien durante las jornadas de formación nos contó cómo es su día a día en Bruselas, nos dijo: «How would you like your perfect day? Find a job where you can express all your passions». Personalmente, creo que trabajar en la Unión Europea puede dar respuesta a esta pregunta, ya que una de las mayores ventajas de pertenecer al cuerpo de funcionarios de la UE es la posibilidad de promoción. Casi todos los funcionarios han pasado por diferentes departamentos, e incluso instituciones de la UE, y esto me parece algo muy motivador para poder encontrar aquel trabajo en el que uno se sienta verdaderamente realizado.

Me gustaría agradecer al Centro de Europe Direct por toda la ayuda recibida hasta ahora y cuento con vuestro apoyo durante este año en el que espero poder aportar mi granito de arena para acercar toda la información sobre oposiciones y prácticas en la Unión Europea a la universidad.

P.d.: No dudéis en poneros en contacto conmigo para informaros sobre los procesos de selección dentro de la UE tanto por email como en la página de Facebook.

 

Email: eucareers.usal@gmail.com

Facebook: EU Careers USAL 

 

 

 

Leer más 0 comentarios

lun

31

oct

2016

La Unión Europea se hace presente en Salamanca

 

Participantes del proyecto y alumnos del colegio

 

Del 19 al 24 de septiembre de 2016, se celebró en Salamanca el proyecto “Bringing Europe closer. An exchange for increasing European citizenship among youth workers”. El proyecto, organizado por Biderbost, Boscán & Rochin (BB&R), buscaba profundizar en qué es la Unión Europea (UE), cómo funciona, qué agencias la componen y que oportunidades ofrece.

 

Para esto, BB&R realizó un curso de formación con 16 profesores y trabajadores de juventud procedentes de Grecia y España. Durante una semana, los participantes de ambos países conocieron, a través de la educación no-formal y el aprendizaje basado en la experiencia, más de cerca la realidad y los procedimientos de cuatro agencias europeas: el Defensor del Pueblo Europeo, la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Banco Central Europeo.

 

Cabe destacar que, para descubrir el Parlamento Europeo, se organizó un encuentro virtual con el Ex-Europarlamentario Kostas Botopoulos. El encuentro, celebrado en el Colegio San Estanislao de Kostka, contó también con alumnos de 4º de la ESO. En tal sentido, ambos grupos no sólo tuvieron la oportunidad de conversar con Botopoulos y conocer su experiencia como europarlamentario, sino también de convivir entre ellos, conocer otras culturas e incrementar su ciudadanía europea.

 

Así mismo, se organizó un encuentro presencial con Pavlos Karadeloglou, Jefe Adjunto de la División de Convergencia y Competitividad del Banco Central Europeo. Gracias a este encuentro, celebrado en el Espacio Joven de Salamanca, los participantes tuvieron la oportunidad de conocer los entresijos de esta institución europea.

 

En los últimos años, tanto Grecia como España han sufrido un proceso de desvinculación de la UE. En este sentido, el proyecto también generó espacios donde los participantes tuvieran la oportunidad de intercambiar buenas prácticas sobre cómo dar a conocer a la UE (y a sus respectivas agencias) de una manera atractiva a las nuevas generaciones de europeos, de cara a contribuir a la reconstrucción de los lazos entre los jóvenes y la UE.

 

Finalmente, el proyecto es co-financiado por el Programa Erasmus+ de la Comisión Europea, con el apoyo del Instituto de la Juventud de España (INJUVE) y el Instituto de la Juventud de Castilla y León. Para más información, visita la página oficial del proyecto: http://bringingeuropecloser.com

 

Alonso Escamilla

Coordinador de Proyectos de Biderbost, Boscán & Rochin

 

 

Encuentro con Kostas Botopoulos  y  Encuentro con Pavlos Karadeloglou

 

 

Leer más 0 comentarios

vie

30

sep

2016

Quod natura non dat, Salamantica non praestat

Alejandro Sánchez Frías, graduado en Derecho, antiguo alumno del Máster en estudios de la Unión Europea y del Colegio de Brujas, actual doctorando.

 

Quod natura non dat, Salamantica non praestat. Más de una vez escuché este proverbio latino en las calles de tan docta ciudad, a la que me dirigí como estudiante de postgrado por recomendación de mi directora de tesis. Difícil es imaginar una universidad más idónea para estudiar derecho internacional y europeo que aquella en la que Francisco de Vitoria le insufló su humanismo. Y, aunque Salamanca no preste, sí nos ayuda a despertar aquello que está hibernando en nuestro interior.

 

En mi caso, lo que Salamanca despertó fue el afán de conocer más de ese apasionante mundo que es el derecho de la Unión Europea. Durante las clases impartidas por profesores altamente especializados, me convencí de que un año de estudios generales sobre la Unión Europea no era más que el comienzo. Tras un tortuoso proceso de selección fui admitido, gracias a los conocimientos adquiridos en tierras malagueñas y salmantinas, en un lugar llamado Colegio de Europa. Localizado en la flamenca ciudad de Brujas, hermana de Salamanca como capital de la cultura en 2002, esta institución creada en 1949 ofrece algunos de los más prestigiosos másteres sobre derecho, economía, políticas y relaciones internacionales.

 

La perspectiva de estudiar un máster tan exigente como el de Derecho Europeo en inglés y francés, lengua con las que hasta entonces no había trabajado, me hizo entrar en un primer periodo de pánico. El remedio consistió en unos cursos de francés en Bruselas durante el mes de agosto y los introductorios (y voluntarios) del propio Colegio. Para la primera clase real del máster yo ya conocía a algunos compañeros desde hacía 5 semanas. Tuve lo que puede llamarse el “pack completo” o, en palabras de uno de mis grandes amigos allí, la de un estudiante “requemado”.

 

Y es que pasar de ser un estudiante de Salamanca a uno de Brujas no implica únicamente adoptar otras lenguas, dedicar una (hasta entonces para mí) inaudita cantidad de tiempo al estudio y disfrutar de los conocimientos impartidos por algunos de los académicos y profesionales más conocidos en cada materia. Como bien se anuncia desde el principio, es una experiencia social. Más de trescientos alumnos y cuarenta nacionalidades conlleva aceptar otros puntos de vista y aceptar los propios. Soportar la presión en esta “burbuja” tan competitiva puede resultar asfixiante. Las dos claves para sobrevivir, según mi experiencia: contar con un buen grupo de amigos que mantengan tu cordura a flote y escapar de cuando en cuando de ella (las entrevistas de trabajo en Bruselas, aunque a veces divertidas, creo que no entrarían en esta última categoría).

 

Tras diez meses de trabajo, con el título bajo el brazo y un premio por mi tesis, puedo decir que Brujas ha sido una de las mejores experiencias vitales que he tenido hasta la fecha. El resultado no es únicamente un apartado en el currículum que ayuda enormemente a encontrar trabajo, algo de lo que tan necesitado estamos en estos días, sino un grupo de compañeros extraordinarios con los que sé que puedo contar. Y, para quien esté pensando en ir a Brujas y aún tenga dudas, un incentivo más: es la excusa perfecta para escapar al extranjero y disfrutar de la hospitalidad de quienes un día también vendrán a visitar tu ciudad natal. Un ejercicio que, como diría Mark Twain, tiene consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente.

 

 

 

 

Alejandro Sánchez Frías, graduado en Derecho,

antiguo alumno del Máster en estudios de la Unión Europea

y del Colegio de Brujas, actual doctorando.

 

 

 

Leer más 0 comentarios

mié

31

ago

2016

Mi Experiencia Erasmus: de joven italiano a hombre europeo

     Marco Cenere, estudiante Erasmus en Salamanca durante el curso 2015-2016

 

      Diez de octubre de 2015. Empieza mi maravillosa experiencia. Llego a la 12.30 a la Estación de Autobuses de Salamanca y ya respiro la atmósfera que siempre había deseado. Una ciudad estéticamente increíble, llena de universitarios y, sobre todo, de ambiente internacional.

En un segundo se me quitaron todos los miedos de no conocer nadie, de no saber el idioma perfectamente; en un segundo se me pegó la identidad Erasmus.


       Debo reconocer que Salamanca me impresionó mucho también gracias a sus “Ferias”. Desde el principio me ofreció una vida cultural llena de conciertos, bailes y comida tradicional en las denominadas “casetas” salmantinas.

 

      Las primeras sensaciones fueron de respirar una inmensa libertad personal, de formar de manera sencilla una Comunidad, de mejorar tu personalidad y de percibir una fuerte cohesión con todos los estudiantes. Estas primeras sensaciones concluyeron al final de mi estancia con el mejor resultado, gracias a un proyecto que tenía esta misma aspiración: “El proyecto Erasmus”.


   Este programa de intercambio europeo te abre un nuevo mundo de posibilidades, tanto a nivel académico como a nivel personal, haciendo efectivo un principio que hasta ahora se había quedado demasiado en la teoría: “Libertad de Circulación de Personas y Cosas”, un principio estrechamente conectado a las sensaciones que antes mencionaba.


   Cuando mi hermana, antigua Erasmus en España, me decía que en esta estupenda aventura te puede pasar de todo, tenía razón. En esta experiencia me pasaron cosas que no habían ocurrido en toda mi vida y de todas ellas, quiero contar principalmente una: la más increíble.


      He tenido la gran oportunidad de hacer un discurso ante Su Majestad el Rey Felipe VI, el Presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz y de otras importantísimas personalidades, entre las que se encontraba la Profesora Corradi. Esta última recibía el famoso Premio Carlos V el día 9 de Mayo de la Fundación Academia Europea de Yuste,  por haber inventado uno de los proyectos más exitoso en la UE. Estoy hablando, por supuesto, del proyecto Erasmus.


      Además de la emoción de hablar frente a tantas personas tan importantes, fue un verdadero honor para mí representar a todos los estudiantes que han participado en este intercambio europeo y expresar, de manera personal y común al mismo tiempo, un sentimiento que antiguos y actuales Erasmus comparten.

 

    Un sentimiento gracias al cual te das cuenta de que aquello que tienes en común con otros estudiantes es mucho más de lo que te separa, a través del cual destruyes tus fronteras mentales y finalmente gracias al cual todos los jóvenes se sienten más responsables.

Con estos nueve meses, he dado un paso tan importante en mi vida como es el pasar de ser un joven italiano a ser un hombre europeo.

Creo que no existen palabras mejores de las que utilizó Umberto Eco al hablar de esto.
“A través del encuentro de chicas y chicos de distintas nacionalidades se forman ciudadanos europeos”; se forma en dos palabras una identidad distinta: ¡la identidad europea!


      Estas fueron mis palabras en el Monasterio de Yuste y esto creo que será el sentimiento común de los 4 millones de estudiantes que han participado a este proyecto.


     Ahora bien, como dijo la misma Profesora Corradi, impulsora del Proyecto Erasmus, no será una experiencia únicamente universitaria, más bien una inolvidable experiencia de vida que te acompañará para toda la vida. Conocer gente de cualquier lugar del mundo, hablar un idioma distinto del tuyo y vivir tu cotidianidad en un entorno que no es lo que siempre has vivido son las cosas que constituyen el verdadero espíritu de este proyecto. Un espíritu que modifica positivamente los elementos básicos de cualquier sociedad: cultura y formación.


     Gracias Profesora Corradi, gracias Salamanca y gracias Europa por mejorar cada día la Sociedad en la que vivimos.

 

     Desde una Sociedad de Estados llegaremos a una auténtica Comunidad. Una esperanza que con ideas reales se convierte en realidad.

 


“Ad maiora”.

 

Leer más 0 comentarios

vie

29

jul

2016

Un verano en Salamanca con Eramus +

Participantes del proyecto "Helping the helper: a training course for youth workers on new trends on civic education"

 

     Biderbost, Boscan & Rochin (BB&R) celebró en Salamanca, entre los meses de junio y julio de este año, dos proyectos en el marco del Programa Erasmus+ de la Comisión Europea. El primero de ellos fue An European youth exchange for the building of non-cognitive skills (2015-3-ES02-KA105-007053). Este proyecto consistió en la celebración de un intercambio juvenil del 27 de junio al 2 de julio de 2016.

 

     Los protagonistas de este primer proyecto fueron 20 jóvenes procedentes de Bélgica, España y Francia. El objetivo principal del intercambio era potenciar, a través de la educación no-formal y el aprendizaje basado en la experiencia, las habilidades no-cognitivas de los jóvenes participantes. En tal sentido, los jóvenes identificaron y practicaron las siguientes habilidades no-cognitivas: hablar en público, desenvolvimiento en lengua inglesa, resolución de conflictos, toma de decisiones y trabajo en equipo.

 

     Otro de los objetivos del intercambio fue generar un espacio donde los jóvenes pudieran explorar lo siguiente. Primero, intercambiar realidades, ideas y necesidades en materia de juventud. Segundo, explorar el concepto de ciudadanía europea y lo que significa ser europeo. Tercero, profundizar en el programa Erasmus+ y las oportunidades que éste ofrece.

 

     Al final del intercambio, los jóvenes recibieron el certificado europeo YouthPass. Este certificado reconoce las experiencias, habilidades, competencias y conocimientos que los jóvenes han adquirido durante el intercambio. Para saber más acerca de este proyecto visita la página web: http://noncognitiveskills.org

 

        El segundo proyecto fue Helping the helper: a training course for youth workers on new trends on civic education (2015-3-ES02-KA105-007242). Este proyecto consistió en la celebración de un curso de formación del 4 al 9 de julio de 2016.

 

     En este curso participaron 18 profesores y trabajadores juveniles procedentes de España, Grecia y Reino Unido. El objetivo del proyecto fue que los participantes aprendieran a estimular las competencias cívicas y de ciudadanía europeas entre las nuevas generaciones de europeos.

 

     En tal sentido, los participantes aumentaron sus conocimientos en las siguientes competencias cívicas: conocimiento político, atención política, participación política, eficacia política y tolerancia política. También aprendieron nuevas metodologías y herramientas, tanto análogas como a través de las TICs, para que las nuevas generaciones se conviertan en ciudadanos activos tanto cívica como políticamente.

 

    Otro de los objetivos del curso era el intercambio de experiencias y la búsqueda de puntos en común entre los tres países. Gracias a esto, los profesores y trabajadores juveniles desarrollaron proyectos, en el marco del programa Erasmus+, para estimular las competencias cívicas entre las nuevas generaciones de europeos. Cabe destacar que, gracias a este intercambio, los participantes pudieron conocer de primera mano la opinión de los ciudadanos británicos sobre el Brexit.

 

     Al final del curso de formación, los profesores y trabajadores juveniles recibieron también el certificado europeo YouthPass, que reconoce las competencias adquiridas por parte de los participantes y, al mismo tiempo, contribuye a reforzar el reconocimiento social del trabajo en el ámbito de la juventud. Para saber más acerca de este proyecto visita la página web: http://helpingthehelpers.eu

 

 

     Ambos proyectos están financiados por el Programa Erasmus+ de la Comisión Europea, y están apoyados por el Instituto de Juventud de España (INJUVE) y por el Instituto de Juventud de Castilla y León. Así mismo, es importante señalar que el proyecto Non-cognitive skills se realizó con el apoyo de Dynamo International (Bélgica). Mientras que Helping the helpers se implementó con la colaboración de Academy of Entrepreneurship (Grecia) y Momentum World (Reino Unido).

 

José Alberto González

Asistente de proyectos de la empresa BB&R

Leer más 0 comentarios

mar

28

jun

2016

LOS BRITÁNICOS SE EMPEÑAN EN CONDUCIR POR LA IZQUIERDA

Luis N. González Alonso

 

Director del Centro Europe Direct de Salamanca

 

Y no me refiero, como es obvio, a su forma de organizar el tráfico rodado, sino al modo de afrontar su futuro y de definir su posición en un mundo que, por cierto, tiene poco que ver con aquel en el que se produjo la incorporación del Reino Unido al proceso de integración europea. Las cosas han cambiado mucho, en efecto, desde aquellos primeros años setenta del siglo pasado y, si algo resulta evidente, es que esos cambios no van precisamente en la línea por la que parece haber optado una mayoría del electorado británico el pasado 23 de junio.

            No cabe duda de que a los europeos nos está costando especialmente adaptarnos a esa nueva realidad; las costuras del traje que con tanto esfuerzo hemos ido diseñando a lo largo de las últimas décadas para organizar nuestra convivencia van saltando por los aires crisis tras crisis y ello genera, no ya preocupación, sino frustración e incluso indignación porque las consecuencias son muy graves y afectan directamente a muchas personas, ya sean ciudadanos de la Unión que han visto deteriorarse sus condiciones de  vida o extranjeros que buscan desesperadamente alcanzar nuestras fronteras.

            Ahora bien, que en su configuración actual la UE diste mucho de ser la mejor de las posibles, como ocurre sin ir más lejos con el funcionamiento de nuestros propios sistemas democráticos nacionales, no quiere decir que deshacer el camino andado sea una buena idea; me atrevería a afirmar que ni siquiera es una opción viable, ni por supuesto cabal, a no ser que apostemos por una especie de suave “suicidio colectivo”. No es mi intención caer en el catastrofismo invocando el tipo de argumentos que tan poco eficaces se han revelado en el debate previo al referéndum sobre el Brexit, pero basta con repasar la galería de líderes políticos que, dentro y fuera del Reino Unido, han celebrado con más entusiasmo el resultado de la consulta para, cuando menos, inquietarse seriamente. Me resisto a pensar que la visión de Europa, y del mundo en general, que representan pueda llegar un día a ser mayoritariamente respaldada por nuestras sociedades. Más que nada porque ello supondría un grave retroceso para la civilización y para la Humanidad en su conjunto.

            Y es que a veces perdemos de vista que la integración europea es y ha sido siempre un proyecto de vanguardia, en cierto modo adelantado a su tiempo, extremadamente sofisticado y por ello en ocasiones difícil de comprender, pero dirigido a dar respuesta a los grandes desafíos a los que nos enfrentamos mediante soluciones innovadoras, arriesgadas y cuyo éxito, por tanto, no está siempre garantizado. ¿Quiere ello decir que debamos/podamos renunciar a construir por esta vía nuestro futuro en común? Si no nos importa convertirnos en una especie de “parque temático” para el resto del mundo, al que americanos, asiáticos y, dentro de algunas décadas, ojalá también africanos acudan a recrearse con los vestigios del pasado glorioso del que sin duda disfrutaron muchos de nuestros viejos Estados-nación, no veo mayor inconveniente. Si, en cambio, apostamos por preservar los aspectos esenciales del modelo de organización económica, política y social del que decimos sentirnos tan orgullosos, adaptándolo en lo que sea necesario a la nueva realidad circundante para convertirlo de nuevo en referente para el mundo, no creo que podamos hacerlo más que a través de los mecanismos de la integración; corregidos y mejorados, desde luego, aunque sin renunciar nunca a su identidad básica que tantos logros nos ha permitido cosechar durante estas décadas.

             Tras años extremadamente turbulentos y muchos frentes sin cerrar, la gestión del Brexit constituye otro desafío colosal para una Unión Europa “muy tocada” e instalada desde hace tiempo en una nebulosa incertidumbre sobre su futuro, que ahora se acrecienta exponencialmente. Me temo que al célebre mantra keep calm and carry on habrá que sumar en este caso, además de ese liderazgo político que tanto escasea, enormes dosis de convicción en los principios sobre los que siempre se ha fundado un proyecto colectivo, al que, seamos serios, no podemos permitirnos el lujo de renunciar.

 

 

Luis N. González Alonso

 

Director del Centro Europe Direct de Salamanca

Leer más 0 comentarios

mar

31

may

2016

EXPERIENCIA DE VOLUNTARIADO EUROPEO

Marianne Feyeux, Voluntaria Europea en el SAS (2015-2016) 

 

   El año pasado, al finalizar mi carrera de Sociología como Erasmus en Madrid, vino el estresante momento de pensar en mi futuro. No quería seguir directamente con un máster, prefería tomarme un año sabático para cambiar un poco del ámbito universitario, experimentar cosas nuevas, y sobre todo aprovechar para ir al extranjero y aprender/mejorar idiomas. Descubrí el Servicio de Voluntariado Europeo (SVE).

 

    Se trata de un programa Erasmus + que permite a los jóvenes de 17 a 30 años irse a otro país europeo, hacer un voluntariado de cualquier ámbito en una entidad durante 2 a 12 meses, y sin costes. Me pareció una oportunidad muy interesante y ventajosa (más información aquí: http://sas.usal.es/unidad-de-participacion-y-voluntariado/servicio-voluntario-europeo/).

 

    Estoy desde Septiembre en el Servicio de Asuntos Sociales de la Universidad de Salamanca. Mis tareas consisten en echar una mano y participar en las cosas que se organizan en ámbitos de voluntariado, de salud, de medioambiente, de igualdad…, y también en promover el SVE entre estudiantes y alumnos de institutos, en colaboración con Europe Direct. 

 

    Esta experiencia no solo aporta un desarrollo profesional por asistir al trabajo cotidiano de una organización, o el aprendizaje de otro idioma, sino que, además contribuye mucho al desarrollo personal: confianza, optimismo, apertura, conciencia y sensibilización a problemáticas sociales, quitarse miedos… y todo lo que uno quiera. También creo que ayuda muchísimo a “salir de tu zona de confort”, y a conocer a gente de todo tipo y de cualquier origen porque, al final, eso es lo mejor de los programas Erasmus +: descubrir, conocer a gente y compartir.

 

    Estos dos años en España me han enseñado mucho sobre el país y su gente, quitándome prejuicios, creándome otros: por ejemplo la sensación esa que tengo de la cantidad monstruosa de patatas que consumís aquí en España. Además he podido aprender mucho de la historia, del sistema social y/o político, etc. He aprovechado esto para comparar con Francia y al final, me ha permitido tomar mucha distancia de mi propio país. 

 

    Lingüísticamente hablando, ha sido espectacular. Llegué en Erasmus a Madrid solo pudiendo decir lo básico del básico: “Hola, me llamo Marianne, soy francesa, dónde está la estación de tren” y poco más. Poco a poco fui aprendiendo gracias a las clases de español y, sobre todo, en situaciones cotidianas. Creo que volver a Francia a mediados de junio no es tan mala idea porque a veces me resulta difícil hablar francés, hasta hacer traducciones literales del castellano al francés (o sea, necesito clases de mi lengua materna). Ir a otro país y tal está muy bien, pero la sensación esa de perder tu propia identidad puede llegar a ser un problema. ¡Ni pronuncio correctamente mi nombre ahora!

 

    En fin, concluir dando ánimos a quien quiera escucharme e irse de Erasmus, o de SVE, o de los dos. Aporta muchísimo. Son tiempos cortos en una vida, pero que pueden llegar a marcarte profundamente. Soy muy optimista en cuanto al futuro: no sé lo que va a pasar, pero sé que tenemos muchas oportunidades, el problema es que no las conocemos y hace falta descubrirlas.

 

 

Marianne Feyeux

Voluntaria Europea en el SAS (2015-2016) 

y ex estudiante Erasmus

Leer más 0 comentarios

vie

29

abr

2016

CONCURSO EUROSCOLA (ALUMNOS DEL COLEGIO MONTESSORI)

     Alumnos de Geografía Económica de 4º de la ESO del Colegio Montessori, participantes de Euroscola 2016.

 

  Somos  alumnos de Geografía Económica de 4º de la ESO del Colegio Montessori de Salamanca.

     En esta asignatura se estudia el proceso de transformación de España a partir de su integración en la Unión Europea. Así, trabajando en clase, surgió la idea de participar en el proyecto Euroscola. Nuestro profesor Juan del Cañizo nos animó a presentarnos y juntos sacarlo adelante.

     El trabajo en equipo, la unidad, el compañerismo y el respeto son valores que nosotros compartimos y trabajamos en el colegio y han estado siempre presentes desde el inicio de la UE. Por ello, con este trabajo queremos aportar nuestro granito de arena en la conmemoración de los treinta años de nuestro país en la misma. 

     El objetivo de nuestro trabajo es dar a conocer cómo ha cambiado el medio rural salmantino desde la integración de España en la UE, elegimos este tema por la fuerte vinculación que ha existido siempre en la provincia de Salamanca con el sector primario.

     Podemos decir sin exagerar lo más mínimo que este trabajo ha marcado un antes y un después en nuestras vidas por varios motivos.

     En primer lugar, desde el punto de vista académico, ha supuesto una experiencia enriquecedora. Hemos podido salir del colegio y conocer de primera mano la realidad económica de nuestra provincia haciendo de periodistas por un día; hemos tenido nuestro primer contacto con los medios de comunicación; visto cómo funcionan por dentro las emisoras de radio y televisión, visitado diferentes instituciones políticas conociendo opiniones y visiones muy diferentes de esa realidad que es la Unión Europea. 

     Pero además hemos aprendido a elaborar un blog  y manejar las diferentes redes sociales, a trabajar en grupo y sobre todo a disfrutar aprendiendo.

     Por otro lado, nos ha servido también para valorar lo que somos y lo que tenemos, hemos podido conocer una España completamente diferente a la nuestra, una España pobre en la que la gente luchaba por sobrevivir y como la integración en la Unión Europea nos abrió las puertas hacia el desarrollo económico, el bienestar social, al conocimiento de otros países y otras lenguas, etc.

     Hemos comprobado cómo un colegio entero puede volcarse, en todos los sentidos, en la puesta en marcha de un proyecto del que todos se sienten parte.

Pero si algo hemos aprendido de este proyecto es que hay que luchar por una Europa, solidaria, una Europa que mantenga los valores que la vieron nacer, la unidad, el compañerismo y el respeto.

Leer más 1 comentarios

jue

31

mar

2016

ELSA SALAMANCA (The European Law Students’ Association)

               Violeta Cortés, Secretaria General de ELSA Salamanca y estudiante de Derecho
Violeta Cortés, Secretaria General de ELSA Salamanca y estudiante de Derecho

Lo primero que debo hacer es presentarme, soy Violeta Cortés alumna de Segundo Grado en Derecho en la Universidad de Salamanca, actualmente tengo el gran honor de ser Secretaria General de ELSA Salamanca, The European Law Students’ Association.

 

ELSA es una asociación enfocada a estudiantes de Derecho y jóvenes juristas y fue creada en 1981 por un grupo de estudiantes. Me gustaría destacar que cada uno de estos estudiantes procedía de países muy dispares (Austria, Hungría, Alemania del este y Polonia) y sobre todo, me parece sorprendente, teniendo en cuenta la situación socio-política de ese momento en sus países de procedencia, cómo estos juristas vieron la necesidad de que existiera una cooperación internacional  y un mutuo conocimiento entre estudiantes de Derecho, tanto del este como el oeste de Europa.

 

Desde un primer momento, su objetivo fue difundir una visión de un mundo justo basado en la dignidad humana y la diversidad cultural, contribuyendo a la educación legal de aquellos que, como es mi caso, decidimos continuar nuestros estudios por la rama jurídica.

 

Actualmente, ELSA cuenta con más de 42.000 miembros repartidos por toda Europa, cuyo objetivo es difundir tales principios y crear una unión entre los estudiantes de Derecho para colaborar y ayudarnos mutuamente, tanto a nivel académico, laboral como sociocultural.

 

ELSA trabaja en distintos niveles, por un lado, el plano internacional; en este caso, contamos con la participación de distintas instituciones europeas y gracias a la larga trayectoria de la asociación hemos obtenido un estatus de observador en tales instituciones, pudiendo participar en los programas de ‘Delegaciones’,

 

Por otro lado, está en nivel nacional, encargado de coordinar a todos los grupos locales que se extienden por las diferentes ciudades de cada país, también se realizan torneos de debates o simulación de juicios

 

En Salamanca contamos con uno de sus grupos locales. La función principal es acercar de la forma más clara y directa a los estudiantes los principios de la asociación, realizando debates, simulaciones de juicios, summer law school o charlas de distinta temática dentro del ámbito jurídico.

 

Para mí, formar parte de ELSA ha sido una gran oportunidad, ya que me ha permitido conocer a gente nueva e incluso conocer algo mejor a personas con las que he convivido en Salamanca durante toda mi vida. Así mismo, he podido ampliar mis conocimientos en lo concerniente al Derecho Internacional y, en concreto, al Derecho Europeo, ya que trabajamos de primera mano con él.

 

Desde mi punto de vista, creo que durante la etapa universitaria es importante involucrarse en otros aspectos más allá de lo cotidiano (ir a clases, hacer tus prácticas y asistir a alguna que otra charla). Hay que vivir la universidad y en concreto tu propia facultad, ya sea mediante las múltiples asociaciones con las que cuenta, en mi caso, la Facultad de Derecho, u otro tipo de actividades llevadas a cabo en la USAL.

 

 

Leer más 1 comentarios

jue

25

feb

2016

MI EXPERIENCIA ERASMUS EN LYON (FRANCIA)

      Walter Reifarth Muñoz, en su estancia en Lyon
Walter Reifarth Muñoz, en su estancia en Lyon

 

Era un 19 de septiembre de un verano que se resistía a terminar. Después del protocolario recorrido por el aeropuerto de Lyon-Saint Exupéry, que me pareció eterno, tuve que coger un tren que me llevara hasta la ciudad. Recostado entre la butaca y el cristal, las imágenes de las casas de la campiña francesa se iban sucediendo. Todo verde, todo grande, todo nuevo.

 

Debo reconocer que, diez meses antes, quise escapar de la generalidad escogiendo destinos en francés. Lyon, París y Lille. Podrá el lector imaginar que quería algo totalmente diferente a Salamanca, donde es raro que se atraviese su castiza calle Toro sin encontrarse a alguien conocido. París: demasiado caro. Lille: demasiada lluvia. Pero Lyon... En Lyon no veía ningún defecto: la tercera ciudad más grande del país, a los pies de los Alpes y con una vida cultural frenética. El tiempo me demostró que en efecto así era. Pero volvamos al tren.

 

Estaba yo ensimismado en mis pensamientos, en esa mezcla de miedo e ilusión por empezar algo nuevo, cuando vino el revisor a pedirme el ticket. Aquí medió un profundo agradecimiento al cosmos por ser tan expresivo, porque no entendí rien de rien y tuvimos que comunicarnos por gestos. Y esto es lo primero que un Erasmus tiene que aprender: el idioma nunca es una barrera. En dos semanas habrás hecho el oído, y en dos meses hablarás con fluidez.

Salí del vagón y me encontré con una de las estaciones ferroviarias más grandes de Francia. Allí se reunía gente de todas las nacionalidades, ofreciéndose cálidos y multiculturales abrazos. Entre tanta gente, cargado hasta los topes y con la promesa de una ciudad por conocer, aún recuerdo el particular olor a croissants recién horneados de una pastelería cercana. Así que con todos los sentidos embotados por la cantidad de información nueva, me dirigí al que sería mi nuevo hogar.

 

Era una habitación pequeña, en una residencia al estilo francés (habitaciones individuales, con su cocina, su baño y su conserje eternamente malhumorado). Pero, para ser justos, a este sofrito hay que añadir el ingrediente más místico de la experiencia Erasmus: la libertad. Toda la vida había estado bajo el ejercicio explícito de la patria potestad (desventajas de ser hijo único), y la idea de vivir solo me atraía bastante.

 

Los primeros días fueron para rellenar formularios, discutir con el banco, matricularte en la Universidad. No descubro nada nuevo si afirmo que los precios son bastante más altos que en España. Ahora bien: para llevar la fraternité por bandera, Francia da una ayuda para el alquiler de pisos o habitaciones, que varía en función de lo que se pague de alquiler. Además, esta ayuda es compatible (y más alta, en mi caso) con la ayuda que se recibe por ser Erasmus.

 

Todo lo que se pueda decir de Lyon, como ciudad, deben ser bondades. Es una ciudad limpia, arbolada, multicultural, llena de cosas que hacer todos los días, con miles de espectáculos en la calle, grandes descuentos para jóvenes, una ajetreada vida universitaria y con un sistema público de transporte que no he visto en ninguna otra ciudad del mundo. Y además es sede de una de las óperas más importantes de Europa (que no es moco de pavo si te gusta este género). En definitiva: una ciudad a la que no he encontrado ningún fallo. No sin razón está en el top 40 mundial de las ciudades más agradables para vivir.

 

En cuanto al intercambio Erasmus... ¡qué se puede decir que no se haya dicho ya! Es una experiencia única. En el aspecto académico, prepárate para aprender poco de las asignaturas que lleves, porque es raro encontrar equivalencias exactas. En mi caso, las asignaturas que se podían parecer un poco a las que llevaba habían llegado a su número máximo de alumnos (¿existirá eso en España?) o tenían unos horarios imposibles. Recuerdo que fue un auténtico caos hacer la matrícula, y que tuve que cambiar el famoso learning agreement unas mil veces. Ahora bien: mi universidad tenía todo un abanico de oportunidades para los estudiantes de intercambio: cursos gratuitos del idioma patrio, fiestas Erasmus para conocernos todos, un gimnasio universitario barato (que, por descontado, no pisé).

 

Ahora bien: lo que he podido perder de conocimientos jurídicos, lo gané (y requetegané) con una experiencia de vida, idioma y madurez. A fin de cuentas, eso es Erasmus: conocer gente de todo el mundo, mejorar un idioma, desenvolverte en un entorno que no es el tuyo y, para colmo, disfrutar haciéndolo.

Así que tú, ¿a qué esperas para irte de Erasmus?

 

Leer más 8 comentarios

jue

14

ene

2016

TREINTA AÑOS NO ES NADA…

Luis N. González Alonso, director del Centro ED
Luis N. González Alonso, director del Centro ED

 

Parece que han pasado en un suspiro, pero comenzamos este 2016 celebrando los primeros treinta años de participación de España en el proceso de integración europea, en lo que hoy es la Unión Europea. Y digo bien, “celebrando”, porque recordar aquel momento y el tiempo transcurrido desde entonces debe ser motivo para la celebración, no me cabe la más mínima duda; y no sólo porque estemos aquí para hacerlo, como suele decirse en estos casos, sino por todo lo que ha supuesto para nuestro país.

 

Lejos queda, desde luego, el entusiasmo europeísta con el que la sociedad española recibió aquel año 1986 o el consenso del que hicieron gala unos meses antes nuestras fuerzas políticas en el Parlamento autorizando sin fisuras la ratificación del Tratado de Adhesión,  firmado con toda solemnidad en el Palacio Real de Madrid el 12 de junio de 1985. Sería absurdo negar que las cosas son hoy muy distintas, por la dichosa crisis y sus efectos devastadores, por la propia evolución que ha conocido la UE – sin ir más lejos, integrada ya por 28 Estados frente a la docena que completamos España y Portugal- y, cómo no, por la transformación del contexto global en el que nos movemos ahora con muchas menos certezas que hace tres décadas y con desafíos constantes a los que no sabemos muy bien cómo hacer frente.

 

Al margen de todo ello, tampoco conviene perder de vista que lo que durante mucho tiempo contemplamos como un anhelo colectivo, como un gran objetivo movilizador de esfuerzos y por el que merecía la pena luchar, se ha ido convirtiendo poco a poco en nuestro hábitat natural, en ese ámbito común en el que se desenvuelve de forma rutinaria nuestra actividad política y económica, con sus luces y sus sombras, con sus bondades y con sus imperfecciones, que lógicamente son muchas. No es de extrañar pues, y más aún con la que ha caído en los últimos años, que el desencanto e incluso la decepción hacia el proyecto europeo hayan podido abrirse paso en la sociedad española, tradicional y mayoritariamente europeísta.

 

No creo, sin embargo, que esta tendencia deba interpretarse como algo exclusivamente negativo. Es sin duda preocupante, no sólo aquí sino en el conjunto de la Unión, y si no enderezamos pronto el rumbo podría abocarnos a un gran fracaso colectivo. Pero, por lo que se refiere específicamente a España, es también una manifestación de madurez en la percepción e interpretación de lo que significa y representa la integración europea. Reconozcamos que durante buena parte de estos treinta años se han frecuentado excesivamente los tópicos sobre Europa en nuestro país, como si formar parte de la UE se redujese esencialmente a recibir fondos para modernizar nuestras infraestructuras y cualquier iniciativa de Bruselas tuviera que ser, por ende, positiva. Hemos descubierto que esto no es así, que el proyecto europeo es frágil, que está inacabado y que requiere de un constante perfeccionamiento y compromiso por parte de sus Estados miembros y de sus ciudadanos.

 

Ahora bien, sobre lo que muy pocos españoles albergan dudas tres décadas después de aquel mes de enero de 1986, y ahí están los resultados de los Eurobarómetros - amén de algunas otras circunstancias políticas de todos conocidas-  para corroborarlo, es que fuera de la Unión hace mucho frío y que ésta ha sido un vector fundamental del formidable proceso de transformación que ha conocido nuestro país durante este período de tiempo. O es que, ¿cabría imaginar hoy el futuro de España al margen de ese otro gran proyecto colectivo que representa la Unión Europea?

 

Celebremos pues este trigésimo aniversario con satisfacción y con espíritu crítico, con la lógica preocupación que generan algunos de los fenómenos a los que estamos asistiendo dentro y fuera de la UE, pero con el firme convencimiento también de que nuestro futuro como europeos nos lo jugamos en común.

 

Al fin y al cabo treinta años es poco más de la mitad del trecho recorrido por un proceso que se inició en circunstancias mucho más convulsas que las actuales y que fue concebido para garantizar paz, progreso y bienestar a muchas generaciones de europeos.

 

Feliz 2016.

 

Luis N. González Alonso

 

Director del Centro Europe Direct de Salamanca

 

 

Leer más 2 comentarios

lun

14

dic

2015

UNA FORMA INNOVADORA DE BUSCAR EMPLEO

Los chicos de la I Lanzadera de Empleo y Emprendimiento Solidario de Salamanca comenzamos nuestra andadura hace ya más de cuatro meses. 

Llegamos sin saber muy bien en qué nos habíamos metido. La Lanzadera había aparecido en nuestras vidas mediante conocidos, páginas de redes sociales, por la búsqueda diaria de alternativas para cambiar nuestra situación o por pura casualidad. El significado que iba a tomar en nuestro día a día pasaba desapercibido a la hora de romper el hielo en la primera sesión. No era más que una quimera la dimensión que iban a tomar conceptos como la solidaridad, el trabajo en equipo o la marca personal.


El trabajo de Mar Quintero, nuestra coordinadora, empuje y diario de confesiones, nos lleva continuamente a incentivar el desarrollo personal. Exportar nuestro valor fuera de nosotros mismos, salir de nuestra zona de confort y atrevernos a hacer cada día algo importante en lo que no nos sintamos cómodos. Ampliar esa zona diariamente y lograr que nuestras áreas de mejora se conviertan en fortalezas, enterrando el concepto de milagro y creyendo en el progreso y el día a día. La gestión eficaz del tiempo, la comunicación asertiva, la resolución de conflictos. Saber vivir en una época donde la incertidumbre es predominante. Tener metas y conseguirlas sabiendo quién es el verdadero protagonista entre ambos puntos: nosotros mismos.


A las sesiones grupales, y la división por departamentos, se unieron las individuales. Ese pequeño mundo interior que tenemos y esa línea recta, curva en ocasiones, con bajadas plácidas y subidas agotantes a veces, forma lo que somos. Nuestros valores. Nuestras fortalezas. Nuestra marca personal. Explotarla y distinguirnos es el objetivo en el mercado de trabajo actual, donde una formación otrora excepcional ya no significa tanto para las manos en que caen nuestros curriculums. El trabajo personal va unido al grupal, ya de equipo, en jornadas de trabajo que fueron ampliándose con el paso del tiempo.


La visita al aula de emprendedores, con historias personales diferentes, abrieron los ojos de muchos integrantes que no habían barajado una posibilidad muy valorable en la realidad laboral con la que convivimos. La cultura del esfuerzo, del bajón, de los estados anímicos que se enfrentan. De la hormiga frente a la cigarra. El emprendedor es hoy un héroe cotidiano y no sólo vale una idea, genial quizás. El valor común que reúnen los casos que tuvimos el placer de conocer en nuestro espacio es la constancia, innegociable cuando alguien está dispuesto a esforzarse más que tú, tal vez con más y/o mejores recursos. Esfuerzo, trabajo y amplitud de miras.


Precisamente esa amplitud de miras es lo que también nos hace ver al mundo, y en especial a Europa, como un territorio que debemos explorar, sin movilidades reducidas, tanto a nivel de emprendimiento como trabajando por cuenta ajena. Si por algo se ha caracterizado la historia de España es por relacionarse con el mundo. No hace falta irse mucho más allá de dos o tres generaciones anteriores para comprobarlo. Suiza, Alemania, Francia. En el caso de Susana Rubio, con Magisterio Especialidad en Inglés, la habilidad para hablar diferentes idiomas es considerada como fundamental en la sociedad global en que vivimos. El francés es un punto extra también para ella, como lo es para Ramón Sánchez, un habitante más durante dos años de la bellas Pomerol y Saint-Émilion, cercanas a Burdeos, pueblos rodeados de viñedos donde pudo trabajar junto a su pasión. El inglés y el francés, como el castellano, no tienen horizontes. Cruzan mares, océanos y llanuras. También el portugués, con el que Edith del Campo es capaz de saltar el charco y traernos imaginariamente a Caetano Veloso, como lo tuvo que hacer él en persona en los sesenta y setenta hacia Londres y Madrid, por culpa de la dictadura brasileña. E injusto sería terminar párrafo sin la irrupción de María Cotovanu, que tuvo que abrir mente y maleta para cumplir ya diez años desde que vino de Rumanía. Europa está en nuestra zona de confort.


La labor en la Lanzadera no se limita solamente a ese “trabajo de oficina”. De aula. Junto a los departamentos de Formación, Emprendimiento y Empleabilidad, se encuentra Marketing y Comunicación. La visibilidad es clave en el programa, contando ya en nuestro haber éxito en redes sociales, apariciones en televisión y entrevistas en radios, expulsando los nervios de lo que se deja ver y oír. Las intermediaciones empiezan a copar nuestra agenda y las inserciones van siendo efectivas. El evento solidario realizado en octubre y, sobre todo, el Foro de Empleo del pasado 4 de noviembre, son las inmensas montañas escaladas por el equipo con gran éxito, que no cesará en su empeño hasta la bajada de telón, el 30 de noviembre. Nuestro trabajo, dedicación y objetivos cumplidos también adquieren el concepto de responsabilidad, ya que los chicos y chicas de la II Lanzadera de Empleo y Emprendimiento Solidario de Salamanca no partirán desde cero. Demostrando que es posible. 



Manuel Alejandro Diaz Pinto

Participante de la I Lanzadera de Empleo y Emprendimiento Solidario de Salamanca

Leer más 0 comentarios

mié

18

nov

2015

BUDDY PROGRAM: “STUDENTS HELPING STUDENTS”

Laura Hernández Rodríguez

Voluntaria en Erasmus Student Network Salamanca


Desde que en 1989 naciera la Asociación Erasmus Student Network, son ya muchos los estudiantes que se han beneficiado de uno de sus proyectos más importantes, el Programa Buddy. Pero empecemos por el principio, ¿qué es Eramus Student Network y qué representa?


ESN es una asociación internacional sin ánimo de lucro que nació como un proyecto asociado al programa europeo de intercambio universitario Erasmus. Su misión principal consiste en servir de centro de conexión y representación de todos los estudiantes internacionales. Actualmente tiene presencia en más de 480 universidades de 37 países europeos distintos y cuenta con 14500 voluntarios que trabajan bajo el lema de “estudiantes ayudando a estudiantes”. Y es aquí donde el Programa Buddy cobra su importancia. 


Para que la experiencia Erasmus sea lo más enriquecedora posible, no solo es necesario que el estudiante se sienta integrado académicamente en su universidad, sino también socialmente en su ciudad de destino. El programa Buddy se encarga de asociar a cada uno de ellos, en función de diferentes criterios lingüísticos y afinidades, una persona que se ocupará de ayudarles a adaptarse a su nueva vida académica y social española, a conocer multitud de personas de diferentes países, y a aprender el dominio del idioma. 


Este fue el caso de Anna, procedente de Alemania y estudiante de Filología, que decidió inscribirse en el programa al llegar a Salamanca. Al preguntarle por las ventajas del mismo, se ríe mientras su cara refleja una mezcla de desesperación y agradecimiento. Desesperación al recordar el miedo que sintió al principio cuando no sabía si tendría que pagar tasas universitarias extras, o la confusión al encontrarse con una ciudad repleta de ranas. Pero agradecimiento también por la ayuda que le prestó su buddy, Juanan, no solo con diferentes trámites, como podía ser hacerse el carné universitario, sino también por enseñarle nuestras costumbres y cultura. Para Ana, lo más importante es que esa persona que sirve de contacto permanente durante su estancia “sabe de todo, y es  un punto de conexión con otros estudiantes Erasmus”. Además subraya las ventajas de poder comunicarse en su propio idioma con alguien que le ayude a expresarse en español, y que comparta aficiones y hobbys. Al igual que hizo su buddy Juanan, afirma que cuando vuelva a Alemania le gustaría participar en el programa para ayudar a otros estudiantes; mientras tanto, los dos seguirán compartiendo conocimientos y tardes de fútbol animando al Real Madrid.

 

 

Laura Hernández Rodríguez

Voluntaria en Erasmus Student Network Salamanca

 

Leer más 0 comentarios

mar

27

oct

2015

La otra cara de los lobbies 

Enrique Fernández de Madaria

Quisiera comentar en este post determinados aspectos de la reciente experiencia que he tenido trabajando en una de las asociaciones de representación empresarial/industrial (comúnmente llamadas lobbies) asentada en Bruselas durante el último medio año. Ya que David Domínguez Nacimiento realizó en este Blog una reflexión dando alguna pincelada teórica y práctica desde una de las Instituciones (véase El «lobbying» en la UE. Una breve introducción, 30.09.2015), aprovecharé la ocasión, sobre todo, para exponer mis impresiones sobre las asociaciones de este tipo aportando otro punto de vista.

 

Como bien dice en su contribución, existen muchos tipos de lobbies: desde asociaciones centradas en la protección del medio ambiente (por ejemplo, European Environmental Bureau) hasta los lobbies poderosos de la banca (European Banking Federation), pasando por aquellas asociaciones muy especializadas y curiosas, como es el histórico caso de Europatat (European Potato Trade Association). 

 

Yo tuve la suerte de trabajar en una asociación de creación muy reciente (septiembre-octubre de 2014), denominada European Recycling Industries´ Confederation (EuRIC), teniendo como principal función la representación de los intereses de empresas privadas europeas dedicadas al reciclaje. Me permitiré insistir en que fue toda una suerte y ello por dos razones muy concretas. La primera razón se basa en el hecho de que la Comisión Europea lleva desarrollando desde hace varios meses el nuevo paquete de medidas (propuestas) legislativas para una economía circular, a través de la cual se pretende superar el modelo de producción actual de “fabricar-usar-tirar”, facilitando el uso óptimo de los recursos y de los bienes generados mediante su reintroducción en el proceso productivo, una vez hayan llegado al fin de su vida útil. Ciertamente un momento de suma importancia para el desarrollo de la economía en general y, en particular, para la industria del reciclaje. La segunda razón se fundamenta en que esta asociación, como también es el caso de otras, defiende simultáneamente el bienestar de la sociedad en general (sostenibilidad en el uso de los recursos, reducción de emisiones) y naturalmente intereses privados empresariales, siendo ambos perfectamente conjugables. Con esta última afirmación no pretendo hacer una promoción de la asociación, sino afianzar la tesis de que categorizar los lobbies meramente según su búsqueda o no de fines económicos no es de gran utilidad. 

 

Según mi experiencia, cada lobby es un mundo. Sus fines, objetivos y métodos varían claramente, no dependiendo estos últimos necesariamente de los medios que tengan a su disposición y mucho menos de su proveniencia, aceptando desde luego que puedan existir prácticas ilícitas pero subrayando, sin embargo, que en mi breve experiencia no he llegado a ser testigo de ninguna.

 

Como es obvio, una asociación de representación empresarial no se dedica sólo a informar a sus miembros sobre el desarrollo de las políticas y normas que les afectan. De hecho, gran parte de la carga de trabajo se concentra en defender las posiciones propias en todos los foros relevantes posibles e incluso recordar, en una suerte de función de control, la necesidad de aplicar estrictamente la ley (por ejemplo en el escandaloso caso de España en relación con el vertido ilegal de residuos, permitiéndose en demasiadas ocasiones que se le causen graves perjuicios a los operadores legítimos). 

 

Asimismo, es corriente que la mejor información sobre el impacto de una norma vigente o sobre las posibles consecuencias de una modificación se canalice a través de un portavoz de la industria. Me refiero sobre todo a las normas de gran detalle técnico o aquellas que establecen objetivos medioambientales exigentes, tan abundantes en el Ordenamiento jurídico de la Unión Europea. Un claro ejemplo puede encontrarse en la cuestión sobre la «reciclabilidad» de algunos materiales: la integración de nuevos materiales en los coches (fibra de carbono, fibra de vidrio) dificulta enormemente su reciclaje por motivos de capacidad tecnológica, existiendo a su vez tasas vinculantes de reciclaje muy elevadas. ¿No es acaso necesaria y bienvenida la opinión de un ingeniero que conoce los desafíos a los que se enfrenta la industria sobre el terreno a diario o la de un empresario que se arriesga a sufrir los efectos de la inseguridad jurídica a la hora de realizar grandes inversiones para incrementar la cantidad y calidad de los materiales reciclados, siendo éste un fin deseable por casi absoluto consenso? En resumen, cuanto más acusado sea el carácter técnico de las decisiones a tomar, más información resultará necesaria para asegurarse de que la complejidad del asunto no da lugar a un tremendo fracaso. El problema por tanto reside en determinar qué información es más exacta y útil. Por mucho que comparta (sinceramente) la opinión de que el Parlamento deba jugar un papel más importante, no cambia ni mejorara la circunstancia de que las decisiones complejas requieren –reitero– información exacta y útil. 

 

En lo relativo al problema de la información, existen múltiples vías no muy diferentes de las que se pueden encontrar a nivel nacional y regional. En primer lugar, la Comisión recurre lógicamente a sus propias fuentes y expertos, generalmente funcionarios de, entre otros, la Dirección General de Medio Ambiente, del Centro Común de Investigación o de Eurostat. Esta vía es imprescindible para elaborar las propuestas con la calidad técnica suficiente, hacer seguimientos y realizar controles y estudios, etc. Por lo general su carga de trabajo es alta y su contratación, como es bien sabido, costosa. En consecuencia se acaba recurriendo con bastante frecuencia por falta de medios o capacidad a una segunda vía, a saber, la contratación de servicios externos de consultoría. Estos servicios son a menudo muy caros y no concluyentes (finalizando muchas veces con formulaciones vacías, tales como «serán necesarios más estudios sobre esta cuestión»), si bien es cierto que en otras ocasiones sí que logran cierta sistematicidad en el estudio de un problema y sugieren soluciones concretas. En tercer lugar, el mundo académico, las Administraciones públicas nacionales y, ¡cómo no, los lobbies!, también aportan sus propios estudios, datos y razonamientos a través de conferencias de todo tipo, reuniones bilaterales, consultas abiertas, etc., intentando que su visión sobre una temática prevalezca sobre las demás. En este contexto se dan verdaderas «batallas de estudios», como se podrían denominar, y en muchas ocasiones se genera una verdadera cacofonía (véase el caso paradigmático de los organismos genéticamente manipulados). ¿Significa esto que se debe prescindir de la participación de los lobbies? En mi opinión, no. De ser así, se podrían pasar por alto argumentos y datos contrastados muy valiosos, más cercanos a la realidad industrial o a la situación ecológica (que no se nos olvide, Greenpeace también tiene un lobby legítimamente registrado en Bruselas y aporta estudios de gran interés). 

 

Que el desarrollo de una propuesta de norma sea mejor o peor dependerá finalmente de la inteligencia y sensatez de quien tome la decisión, no nos engañemos, ya se trate de un funcionario, un cargo político o directamente la ciudadanía, y, para ello, se precisará que la información sea abundante y esté contrastada, al igual que la capacidad de diferenciar los argumentos buenos de los malos o las pruebas científicas más exactas de las que lo son menos. 

 

Los centros de poder siempre serán objeto de presión, independientemente de los sujetos que lo ejerzan y considero que únicamente una regulación efectiva que ofrezca transparencia y garantías de control podrá ser satisfactoria, ya sea aplicable en Bruselas, en Copenhague o donde quiera que se encuentren.  

 

Enrique Fernández de Madaria

Graduado en Ciencias Políticas por la Universidad de Innsbruck

Máster en Estudios de la UE por la Universidad de Salamanca y Máster en Diplomacia y RRII por la Escuela Diplomática de España

Ha sido colaborador del MAEC en la REPER de España ante la OSCE y Analista de Políticas en la European Recycling Industries´ Confederation - EuRIC



Leer más 1 comentarios

mié

30

sep

2015

Europe Direct: conectando a Salamanca con Europa

Daniel González Herrera ha sido becario Europe Direct y actualmente es profesor asociado de la Universidad de Salamanca
Daniel González Herrera ha sido becario Europe Direct y actualmente es profesor asociado de la Universidad de Salamanca

 

 

Varios años ya son los que llevo vinculado, de una manera o de otra, al Centro de Documentación Europea, primero, y al centro Europe Direct de la Universidad de Salamanca, después. Mi paso por estas instituciones hermanas ha contribuido decisivamente a mi formación profesional y humana y, ahora que se abren otros horizontes laborales, es el momento idóneo de hacer balance.

 

Ubicados en la segunda planta de la Biblioteca Francisco de Vitoria, ambos centros no son todo lo conocidos que deberían entre los alumnos universitarios y el público en general, si bien una decidida política informativa y una apertura militante hacia la comunidad han ido cambiando poco a poco esa situación, y hoy son muchos los que se acercan al (a los) Centro(s) con toda clase de preguntas sobre la Unión Europea. Hay que recordar que todos los principales problemas actuales —y las potenciales soluciones— pasan por Europa: la crisis migratoria; la delicada situación económica; la salida o permanencia de varias regiones levantiscas; los pueblos que, como el griego, han visto su destino en manos de Bruselas; o los países que, como el británico, examinan su relación con el resto del continente. En este momento es más cierto que nunca que la integración de los pueblos europeos es más significativa que en cualquier tiempo anterior (aunque no vengan de Bruselas todas nuestras leyes). Los ciudadanos son plenamente consientes de estas circunstancias, y quieren estar lo mejor informados que sea posible sobre sus derechos como europeos. En esa labor, el Europe Direct, como parte de la red de información de la Unión Europea, desempeña una labor invaluable.

 

En esta tarea, hemos organizado o colaborado en una variedad tal de actividades, que habría que dedicarle un monográfico solo a ellas (ese monográfico, por lo demás, existe: se llama «Informe Final», tiene centenares de páginas y hay que enviarlo cada año a la Comisión Europea). Baste citar, a título de ejemplo, solo algunas. En primer lugar, quiero reseñar el «Descubre Europa jugando», donde niños de primaria se acercan al campus para explorar, mediante estrategias lúdicas, su papel en el mosaico europeo, gracias a la colaboración de la Fundación de Saberes y al entusiasmo de Jorge  Martín Domínguez, profesor de la Facultad de Educación de la USAL. Las nuevas generaciones tendrán en su mano el futuro de la integración y, a la inversa, esta tendrá una duradera influencia en el mundo en el que estos niños van a crecer. Tomar conciencia desde una edad temprana de que la Unión es parte de sus vidas les ayudará en ese proceso evolutivo. En el otro extremo del arco etario, las actividades organizadas con la Universidad de la Experiencia han demostrado ser una empresa muy provechosa. Los más adultos son plenamente conocedores del impacto que Europa ha supuesto para España, y su curiosidad vital está siempre ávida de comprender mejor lo que se hace en Bruselas que, reconozcámoslo desde ya, no es siempre fácil de explicar o de entender, incluso para los que se dedican precisamente a exponer el funcionamiento de la Unión. A medio camino entre unos y otros, se encuentran los jóvenes universitarios, que son los usuarios naturales de los recursos del Centro, enclavado como está en pleno Campus Unamuno. El proceso de reformas conocido metonímicamente como Bolonia, con sus innegables luces y sombras, ha impulsado, al menos en el ámbito de los estudios del Derecho, un examen muy necesario del ordenamiento jurídico europeo. Pero los estudiantes de otras muchas titulaciones están también interesados en lo que Europa puede ofrecerles, ya sea mediante el feraz programa Erasmus, ya a través del Servicio Voluntario Europeo, o incluso en lo relativo a su futuro laboral una vez que terminen esta etapa. De particular interés para mí es el Encuentro Universitario de Debate sobre el Futuro de la Unión Europea impulsado por el Europe Direct, en el que jóvenes de todo el país vendrán a Salamanca a discutir los peligros del auge del populismo y la eurofobia en todos los Estados miembros de la Unión.

 

Es de destacar, además, que tanto el Centro de Documentación Europea como el Europe Direct se encuadran en una red más amplia de centros de información  repartidos por todo el continente. Siempre que no se encontraba un documento útil, o que había una duda particularmente compleja de resolver, un simple llamamiento a la red bastaba para que, en tiempo récord, algún centro prestara desinteresadamente su colaboración en beneficio de los usuarios. Aquí ha de añadirse a los expertos del Team Europa —como la prof.ª Yolanda Martín González— o a los consejeros Eures —Patricia Valverde, en Salamanca— dispuestos en todo momento a colaborar en cuantas actividades les hemos planteado desde el Europe Direct.

 

Pero no es necesario estar en ninguna red europea para colaborar activamente, como demuestran los diversos organismos y empresas que han acompañado incansablemente al Europe Direct desde su nacimiento en 2013 para el desarrollo de toda clase de eventos. Además de la ya citada Universidad de la Experiencia, merecen recordarse también, la Junta de Castilla y León, la Diputación provincial, el Ayuntamiento de Salamanca, la Escuela Oficial de Idiomas, la asociación de vecinos FEVESA, el Servicio de  Asuntos Sociales de la USAL, los cines Van Dyck, el programa «Hoy por hoy» de Radio Salamanca/Cadena Ser o la Asociación de Debate de la Universidad de Salamanca, que tuve el honor de presidir, entre otros.

 

Aún queda mucho recorrido y mucho por hacer: es preciso seguir acercándose a la sociedad civil. Tengo el convencimiento de que la clave de muchas de las soluciones de los problemas actuales pasa por más Europa, pero esto no será posible sin la implicación del pueblo europeo, desde el nivel local hasta el supranacional. Por eso es importante que los centros de información europea sigan desempeñando su tarea como hasta ahora, conectando a la Unión con sus ciudadanos, en su propia comunidad y en su propia lengua.

 

No quiero terminar estas modestas líneas sin expresar mi más profundo reconocimiento al personal del Centro Europe Direct y Centro de Documentación Europea. Es de justicia comenzar por los dos directores bajo los que he tenido la suerte de trabajar: el Prof. José Martín y Pérez de Nanclares y el Prof. Luis N. González Alonso. Todo lo poco o mucho que pueda saber sobre la Unión Europea y su Derecho bebe en gran medida del pozo de conocimientos que son estos dos juristas, en los que la vocación académica es patente por la facilidad con la que son capaces de transmitir sus ideas. Pero, si se me permite el atrevimiento, son Paz, Charo y María José el auténtico cuerpo y alma del Centro. Su trabajo continuo para encontrar formas de acercar Salamanca a Europa y, en lo personal, su enorme cariño, han sido fuente de constantes alegrías durante mi paso por el Europe Direct. A todos ellos, mi más sincero agradecimiento.

 

 

 

Daniel González Herrera

Doctorando en el programa «Estado de Derecho y Gobernanza Global»

Profesor Asociado de Derecho Internacional Público - Universidad de Salamanca

Leer más 0 comentarios

vie

24

jul

2015

SEDAS: Archivo Digital España-UE 

Eva Ramón Reyero
Eva Ramón Reyero

Spain Europe Digital Archive (SEDAS) o Archivo Digital España-Unión Europea: ambos identifican un proyecto colaborativo en el que participan Centros de Documentación Europea de universidades españolas. SEDAS comenzó su andadura en el año 2011, con el objetivo de crear un repositorio específico sobre el proceso de integración de España en la Unión Europea, pero que también recogiera la producción científica de las universidades españolas sobre la UE.


Y estos elementos son los que configuran el proyecto como una iniciativa singular: por ser un trabajo gestionado a través de una estrategia de colaboración; por estar diseñado como repositorio basado en la filosofía Open Access y cuyos contenidos tienen presencia en otros repositorios, al ser recolectados por ellos. Así, los fondos de SEDAS pueden verse también en Europeana; y como tercer elemento, por ser el primer producto digital que recoge la producción científica de las universidades sobre temas europeos.

La iniciativa de crear SEDAS surgió del Centro de Documentación Europea de la Universitat Jaume I y pronto fue secundada por otros Centros de Documentación Europea. Desde el primer momento se formó un Comité Técnico desde el que se ha coordinado el diseño del repositorio, la estrategia a seguir en la selección de temas y fondos documentales, además de todas las tareas derivadas de la colaboración de los Centros que participan en el proyecto entre las que conviene destacar: búsqueda de documentos, gestión de derechos de autor, subida de documentos al repositorio, comunicación y difusión de contenidos, formación, importaciones, estrategias de futuro y colaboración con otras redes nacionales de Centros de Documentación Europea.


SEDAS ha sido presentado en varios foros especializados, destacando la reunión de Centros de Documentación Europea celebrada en Malta en 2011, la reunión de la red Europe Direct española y portuguesa en noviembre de 2015 en Badajoz y el VI OS Repositorios/XIV Workshop REBIUN el pasado marzo en Córdoba. En todos estos foros el proyecto ha contado con el interés de los asistentes y ha dado pie a nuevas colaboraciones.

Leer más 0 comentarios

mar

23

jun

2015

El Servicio Voluntario Europeo: aprender ayudando

Rocío Calvo Domínguez
Rocío Calvo Domínguez

 

La idea de terminar los estudios universitarios es, sin duda, un momento de enorme incertidumbre. Ante la falta de experiencia, o el hecho de no poder desenvolverse en un idioma extranjero, las posibilidades de encontrar un trabajo en el actual mercado laboral se reducen considerablemente, por lo que es recomendable realizar una estancia en el extranjero.

 

Esta era mi situación hace cuatro años: estaba terminando mi Licenciatura en Historia en Santiago y prefería irme a vivir una temporada en el extranjero que realizar un máster. Al comenzar mi último curso, leí una noticia en un periódico sobre la experiencia de dos jóvenes gallegas que se habían ido a Francia y a Polonia con lo que se llamaba «Servicio Voluntario Europeo» (SVE). Además de relatar sus experiencias, se informaba de que este programa permitía que jóvenes europeos pudiesen colaborar hasta un año con asociaciones de otros países, que se ocuparían de ofrecer a estos alojamiento, comida, dinero de bolsillo para sus gastos, los viajes de ida y vuelta, seguro médico… Consideré esto verdaderamente llamativo, sobre todo teniendo en cuenta que el único requisito era tener entre 17 y 30 años. Los idiomas, los estudios, la experiencia laboral, no eran la clave en este programa: lo era la motivación, las ganas de ayudar y de aprender, y la voluntad de vivir en un país extranjero, y yo sin duda cumplía con estos requisitos.

 

A partir de ahí seguí los pasos habituales: el primero, encontrar una Organización de Envío, o lo que es lo mismo, una asociación española que me informase y se hiciese cargo de las gestiones en el caso de que pudiese realizar ese voluntariado europeo. Una vez hecho esto, la clave está en encontrar una asociación con la que colaborar en el extranjero: para ello, el Servicio Voluntario Europeo cuenta con una base de datos en la que figuran todas las organizaciones involucradas en este programa. Allí podemos encontrar información detallada sobre las asociaciones, sus proyectos y la forma de contacto: así, se trata de buscar el proyecto que más te motive, mandar tu currículo y la carta de motivación a la asociación y cruzar los dedos. Yo me encontraba interesada en proyectos de tipo cultural, y por ello durante dos meses estuve mandando correos a asociaciones de toda Europa que trabajaban con esta temática, hasta que finalmente, la confirmación llegó desde Bretaña (Francia).

 

Mi organización de acogida fue el Musée de la Batellerie de l’Ouest, un museo local centrado en la divulgación de la tradición marítimo-fluvial de Redon, un pueblo de 10.000 habitantes a medio camino entre Rennes y Nantes. Allí realicé todo tipo de funciones: colaboración en actividades pedagógicas en torno a la cultura marinera, creación de animaciones para el museo, atención al público, catalogación de fondos históricos, tareas de corte administrativo… Al mismo tiempo, colaboraría con otras asociaciones del pueblo, ya que pese a su tamaño, Redon cuenta con hasta nueve proyectos de acogida del Servicio Voluntario Europeo en colegios, centros de discapacitados, el centro social, institutos, asociaciones culturales… Los voluntarios europeos de Redon desarrollamos el conocido como «Proyecto Colectivo», centrado en la realización de actividades en estas organizaciones para informar sobre los proyectos europeos de movilidad y dar a conocer las culturas de nuestros países entre la población local. Por último, fui socia-voluntaria del cine del pueblo (CineManivel) durante ocho meses.

 

Si bien la idea inicial se orientaba a ganar experiencia profesional, lo cierto es que el Servicio Voluntario Europeo, en mi caso, me aportó mucho más a nivel personal. El hecho de vivir fuera de España por primera vez lleva sin duda a que uno desarrolle aspectos como la independencia, la iniciativa, la confianza en uno mismo, además de que la adaptación a otra cultura (y en mi caso, además, la convivencia con jóvenes de hasta ocho nacionalidades diferentes) obliga a una apertura de miras y a un análisis más abierto y crítico de la realidad. En mi caso concreto, he tenido la fortuna de poder vivir en una región como Bretaña, tan similar a Galicia que lo cierto es que la adaptación fue inmediata, y donde la gente es especialmente amable y abierta a lo diferente; de poder viajar por todo el país y descubrir la enorme riqueza cultural de Francia; de poder trabajar mano a mano con un personal del Museo con los que he desarrollado una relación personal que se mantiene a día de hoy; de incrementar notablemente mi círculo de amistades y por último, desarrollar un espíritu verdaderamente colaborativo, ya que tras mi paso por esta región francesa tan concienciada con el mundo asociativo considero que las iniciativas locales pueden, a partir de pequeños proyectos, contribuir a un mayor bienestar y enriquecimiento social.

 

A día de hoy, y tras pasar otro año en Francia, he vuelto a España para continuar con mis estudios. Al mismo tiempo, he estado colaborando con el Servicio de Asuntos Sociales de la Universidad de Salamanca, organización involucrada en el Servicio Voluntario Europeo como organización de envío, de acogida y coordinadora, para promocionar este programa europeo entre los jóvenes universitarios, un público que como yo en su día, puede ver en este voluntariado una vía de enriquecimiento personal y profesional.

 

 

Rocío Calvo Domínguez

Estudiante del Máster en Sistemas de Información Digital de la Universidad de Salamanca

Voluntaria del Servicio de Asuntos Sociales de la Universidad de Salamanca

               

 

Leer más 0 comentarios

vie

29

may

2015

Europeana, el portal de recursos digitales de Europa

Sonia Carrasco Sánchez
Sonia Carrasco Sánchez

Hoy en día, gracias a las tecnologías que nos rodean, existe un gran número de repositorios a los que se puede acudir en busca de información de muy diferentes ámbitos. Un repositorio es un sitio web en el que se almacena y mantiene información digital. El acceso a estos repositorios puede ser público o estar protegido, y en este último caso para su acceso es necesaria una autentificación previa.

 

El portal Europeana surge de la idea de crear un único acceso a  millones de recursos digitales procedentes de archivos, museos, bibliotecas y colecciones audiovisuales europeas. La unión de todas estas colecciones permite explorar el patrimonio cultural digital europeo en todas sus manifestaciones (imágenes, vídeos, documentos, etc…) desde la Prehistoria hasta el presente.

 

El origen de este proyecto se encuentra en el prototipo Europeana Digital Library Network (EDLnet), el cual se puso  en marcha en noviembre de 2008 por la Comisión Europea, siendo el primer servicio centralizado y supranacional de información, que surge en el marco de la Agenda de Lisboa. A la creación de este proyecto han contribuido más de 2.200 instituciones de países miembros de la Unión Europea y su éxito ha sido tan notable que en su primer día, los servidores que alojan el portal quedaron colapsados por la cantidad de visitas recibidas.

 

Este prototipo inicial daba acceso a cinco millones de documentos en 2009, año en el que comenzó su andadura su sucesor Europeana, que servía de acceso a un mayor número de documentos, diez millones.

 

La razón principal por la que Europeana se crea es facilitar el acceso al patrimonio cultural y científico europeo, de manera que todos los contenidos puedan ser utilizados para el desarrollo de nuevos contenidos o su simple reproducción en cualquier soporte, respetando los derechos que se especifican. Los objetivos que persigue este repositorio se encuentran recogidos en el Plan Estratégico 2011-2015; estos son:

-         Agregar contenido cultural europeo.

-         Facilitar la transferencia de conocimiento.

-         Comprometer a los usuarios con nuevas formas.

-         Distribuir los bienes poniéndolos a disposición de los ciudadanos europeos.

 

Hoy en día Europeana es un portal multilingüe y multidisciplinar que sigue creciendo en contenido, gracias a proyectos como el de Europeana Libraries, y que se encuentra financiado a través del programa marco Horizon2020, fundamental en la Agenda Digital Europea.

 

Debido a que los documentos son añadidos por diferentes instituciones europeas y con el fin de que haya heterogeneidad en los contenidos y los dominios que se presentan en Europeana, se establecieron un conjunto de campos Dublin Core, generando el modelo Europeana Semantic Elements (ESE). Actualmente hay un nuevo modelo, Europeana Data Model (EDM), que está reemplazando a ESE, ofreciendo más posibilidades de búsqueda y contextualización e información para el usuario, y también interoperabilidad en proyectos con Linked Open Data.

 

También, con el fin de promover innovaciones tecnológicas o agregación de contenido  para Europeana, han surgido proyectos como The European Library que es un agregador de contenido de bibliotecas nacionales europeas. Cabe mencionar tres documentos publicados entre 2010-2011 en referencia a este portal: The New Renaissance (informe del Comité de Sabios), el Plan estratégico 2011-2015 (donde se encuentran los objetivos que se persiguen con Europeana) y el Plan de Negocio del año en curso. Y en 2012 se hizo oficial el Europeana Data Exchange Agreement, que apoya el Creative Commons Universal Public Domain Dedication.

 

Hoy día, en este repositorio los usuarios pueden encontrar imágenes, textos, vídeos, sonidos… sobre el tema que le pueda interesar, por ejemplo: la Primera Guerra Mundial. Al realizar la búsqueda el sistema permite que se puedan acotar los resultados según el tipo de material que se quiere obtener, la fecha del documento, el idioma, según los derechos de autor, el país proveedor…

 

Se trata de una interesante herramienta para la recuperación de recursos digitales, y para la obtención de información de naturaleza muy diferente a nivel europeo ya que colaboran en este proyecto muchos centros europeos de referencia cultural a nivel internacional.

 

 

 

 

 

Sonia Carrasco Sánchez

Estudiante del Grado de Información y Documentación
de la Universidad de Salamanca

Fue practicum del Centro de Documentación Europea/Europe Direct

Leer más 0 comentarios

mié

29

abr

2015

La lucha contra el terrorismo, una prioridad (¿superada?) para la Unión Europea

Adán Carrizo González-Castell
Adán Carrizo González-Castell

Sin duda la imagen de aquellos dos aviones estrellándose contra las Torres Gemelas de Nueva York, el día 11 de septiembre de 2001 o la, desafortunadamente más cercana para nosotros, visión de la estación madrileña de Atocha en llamas, el día 11 de marzo de 2004, o del metro de Londres envuelto en una intensa humareda en julio de 2005, nos impactaron y sobrecogieron a todos y todas de gran manera, quedando para siempre grabadas en la memoria de muchos de los que ya tenemos una cierta edad.


Lamentablemente, y aún transcurridos más de diez años desde que sucedieron estos acontecimientos, son otras las imágenes que hemos tenido que volver a presenciar los miembros de la aquella generación y de la actual, asistiendo a los ataques que, especialmente en Francia, han tenido lugar en los últimos meses y que nos han hecho recordar, una vez más, lo vulnerable que pueden llegar a ser los Estados ante los extremismos de cualquier tipo, y los de la Unión Europea no somos una excepción.


Llámese Al Qaeda, o llámese, mejor dicho, mal-llámese Estado Islámico (porque ni es lo uno ni es lo otro), lo cierto es que la amenaza terrorista ha sido una constante en el proceso de construcción europeo. Un proceso que, desde sus orígenes, tuvo claro que quería ser algo más que una mera organización de carácter económico, pero que, sin embargo, necesitó de las ventajas que la asociación de Estados le proporcionaba para poder llevarse a cabo. Me vienen a la mente las palabras de Quevedo, aún de plena actualidad cuatro siglos después, al afirmar que “Poderoso Caballero es Don Dinero”.


Como decía, el terrorismo siempre estuvo en el punto de mira de los artífices del proceso de construcción europeo, que vieron la necesidad de recurrir a una cooperación más allá de la económica, para luchar contra este fenómeno, desde las primeras y cuestionadas reuniones del Grupo TREVI, que pese a su evocador nombre (en clara alusión a la famosa fuente de la Ciudad Eterna) encerraba las siglas de terrorismo, radicalismo, extremismo y violencia internacional, hasta la creación de estructuras orgánicas y procesales de cooperación policial y judicial como la Oficina Europea de Polícia (Europol) o Eurojust, concebidas para luchar contra las formas graves de delincuencia, entre ellas, cómo no, el terrorismo, pasando por la cooperación reforzada que, en su momento, supusieron los Convenios de Schengen, como respuesta a los problemas que planteaba la supresión de las fronteras interiores que, al permitir la libre circulación de personas, bienes y servicios permitía, de la misma forma, la circulación del delito y de los delincuentes.


Sin embargo, el punto de inflexión de la asistencia judicial en la Unión Europea en materia de lucha contra el terrorismo, lo supone la aprobación del Tratado de la Unión Europea en su versión de Maastricht, con las reformas sufridas por el Tratado de Ámsterdam, ya que allí se consagra la necesaria cooperación en el denominado ámbito JAI, es decir, en cuestiones de Justicia y Asuntos de Interior, que integrarían el denominado Tercer Pilar, según la figura acuñada por la Doctrina y que representaba el Tratado de la Unión Europea como un templo griego, con una parte dogmática que haría las veces de frontispicio, sustentada sobre tres pilares, el primero y más fuerte, el de la cooperación económica, integrada por los 3 Tratados constitutivos de las Comunidades Europeas, el segundo, que sustentaría la cooperación en materia de Política Exterior y Seguridad Común y el Tercero, al que ya nos hemos referido, consistente en la cooperación en Justicia y Asuntos de Interior.


Sin embargo, estas materias no sufrieron un impulso decisivo hasta su formulación en las Conclusiones del Consejo Europeo, monográfico sobre estas cuestiones, celebrado en Tampere (Finlandia) en 1999, donde se fijaron las bases del futuro espacio de libertad, seguridad y justicia, y que provocaron que existiera una voluntad decidida de avanzar en la regulación de estas materias, voluntad que se vio fortalecida tras los atentados del 11-S y la gran labor desarrollada por la Presidencia Española de la Unión Europea, que hizo de la asistencia judicial y de la lucha contra el terrorismo la prioridad de prioridades, como también se demuestra por los enormes avances conseguidos sobre estas materias a lo largo del semestre que duró el mandato de nuestro país al frente de la Unión y en el que nuestra ciudad, Salamanca, tuvo el honor de ostentar el título de Ciudad Europea de la Cultura.


Quizás el principal avance fuera la aprobación, en ese contexto, de la Decisión marco por la que se creaba la Orden Europea de Detención, la llamada «euro-orden», que fue trasladada a nuestro ordenamiento jurídico a través de la Ley 3/2003, de 14 de marzo, recientemente derogada por la aprobación de la Ley 23/2014, de 20 de noviembre, de reconocimiento mutuo de resoluciones penales en la Unión Europea, que regula tanto esta como otras materias que afectan directamente a los ciudadanos, como la resoluciones por la que se impone una pena o medida privativa de libertad, o de libertad vigilada o provisional; la orden europea de protección; las resoluciones de embargo preventivo de bienes y de decomiso o las que se refieren a la imposición de sanciones pecuniarias y a los medios de obtención de prueba.


La aprobación de esta ley supone, sin ninguna duda, la constatación del gran camino recorrido desde que se estableciera el principio de reconocimiento mutuo de resoluciones judiciales, como piedra angular de la asistencia judicial en la Unión Europea y que, basado en el principio de confianza recíproca, pretendía eliminar cualquier tipo de control político en la prestación de la asistencia judicial, a pesar de  la multitud de regímenes nacionales que se veían afectados y de los esfuerzos que se realizaron, y aún deben realizarse, por parte de los Estados miembros para que su aplicación sea uniforme y eficaz en beneficio de los derechos de los ciudadanos.


Sin embargo, no resultaría extraño que, en unos Estados miembros en los que, en muchas ocasiones se gobierna a golpe de atentado, de amenaza y, sobre todo, de expectativa de futuros votos en elecciones cercanas, los últimos acontecimientos a los que hacíamos referencia al principio de nuestra colaboración, llevaran a la aprobación de nuevos instrumentos o a la adopción de nuevas medidas, algunas de ellas ya sancionadas, como en el caso de España, con inusual rapidez, como las contenidas en el Pacto de Estado contra el yihadismo, acordado entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, y que, tras una tramitación parlamentaria en tiempo récord, ya ha sido aprobado por las Cortes Generales, o las contenidas en la nueva Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana, una Ley que, si nos atuviéramos al consejo de Séneca, sobre que las leyes deben mandar, y no polemizar, desde luego no debería haberse aprobado. 


Aun así, confío en que el Legislador europeo sea más prudente, medite más sobre estas cuestiones, maneje con mayor rigor los tiempos y no pretenda legislar «en caliente» sobre aspectos que, de una forma u otra, afectan no solo a la seguridad de los ciudadanos, sino también a su libertad.


Adán Carrizo González-Castell

Profesor Contratado Doctor de Derecho Procesal.

Universidad de Salamanca.


Leer más 1 comentarios