El drama de la inmigración y la Unión Europea

Antonia Durán, Profesora de la Universidad de Salamanca
Antonia Durán, Profesora de la Universidad de Salamanca

El pasado 6 de febrero fallecían quince personas en su intento de llegar a Ceuta. Se cuestionó entonces si la Guardia Civil había actuado correctamente al lanzarles pelotas de goma al mar mientras nadaban tratando de llegar a suelo español. Desde entonces el Ministro del Interior, acompañado por los medios de comunicación, hablan de amenaza de avalancha contra las vallas que separan Melilla de Marruecos y avanza que es necesario una reforma de la Ley de Extranjería que les permita hacer lo que hasta ahora están haciendo de forma ilegal: las denominadas «expulsiones en caliente», o con más propiedad «devoluciones en caliente». Conforme a la normativa actual, todo extranjero que pisa territorio español debe ser parte de un procedimiento administrativo en que se constate si está o no en nuestro país de forma irregular, y debe permitírsele en todo caso presentar su solicitud de protección internacional si considera que tiene derecho a ello (artículo 58, apartado 4 al 6 Ley de Extranjería). No es posible (legal) devolver en frontera a estas personas, como al parecer, se ha hecho en los últimos meses.

 

Las cifras de inmigrantes que han entrado de forma irregular en España en lo que llevamos de año al parecer triplican las cifras del año pasado. Entretanto solo las ONG alertan del drama humano que se esconde tras esas muertes y los intentos desesperados por alcanzar la Europa prometida. La Unión Europea no ha estado ni está a la altura de los acontecimientos. Se ha limitado a hacer su papel propagandístico de las grandes frases sin contenido alguno, al menos en materia de inmigración. Y es que lo primero que hay que saber es que lo que ha sucedido frente a las costas españolas (no hace tanto también frente a las italianas) no es una cuestión que afecte únicamente a España. Afecta al conjunto de la Unión Europea, puesto que la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea corresponde a FRONTEX. Correlato directo de la libre circulación de personas en el espacio Schengen. Dentro de las grandilocuentes políticas de inmigración de la Unión Europea, se habla de solidaridad, de cooperación con los países de los que proceden estos inmigrantes. No hay que olvidar que estas personas buscan una oportunidad de vida mejor que en sus países de origen no encuentran. Pero a la vista está que las políticas que hasta ahora se han llevado a cabo no están en la línea adecuada o al menos no están dando los resultados esperados. No cabe duda de que la gestión de los flujos migratorios nunca ha sido una cuestión sencilla. Y a mayor desigualdad entre los Estados, mayores riesgos de que se produzcan fenómenos de este tipo. La Unión Europea puede hacer mucho más de lo que hasta ahora ha hecho en cuestión de cooperación. También los Estados individualmente. Si no somos capaces de visualizar que este drama nos afecta a todos y como sociedad no lo podemos consentir, contribuiremos a seguir haciendo una sociedad cada vez más empobrecida y más aislada. Y no olvidemos que los castillos, por muy altas que sean sus murallas, no son inexpugnables.

 

Antonia Durán Ayago

Profesora de Derecho Internacional Privado

Universidad de Salamanca

 

 

 

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Comentarios: 17
  • #1

    Soledad Rodríguez Sánchez-Tabernero (miércoles, 19 marzo 2014 16:35)

    Interesantísimo post, sin duda. En efecto, la UE puede hacer mucho más de lo que hasta ahora ha hecho sobre este asunto, pero no conviene olvidar tampoco que la gestión y el control de las fronteras exteriores sigue siendo competencia de los Estados miembros.
    Lo que sucede en muchos casos es que, pese a que los Estados bloquean la cesión de competencias en materia de control de fronteras, acusan a la UE de no actuar de manera suficiente cuando suceden catástrofes de este tipo: llámense Ceuta o llámense Lampedusa.
    Es muy fácil culpar a la UE de cara a la opinión pública, pero una opinión pública informada tampoco debe olvidar quién está detrás de la incapacidad de actuación de Bruselas en asuntos tan sensibles como el control de los flujos migratorios. Mayor actuación, en la mayoría de los casos, requiere mayor cesión de competencias.

  • #2

    Antonia Durán Ayago (jueves, 20 marzo 2014 07:05)

    Gracias, Soledad, por unirte al debate.
    La responsabilidad de cómo está gestionando España la presión migratoria que hay sobre Ceuta y Melilla es únicamente de España. Eso nadie lo pone en duda. Sin embargo, la Unión Europea tiene competencia y también medios que es muy importante en estos casos, para actuar en origen a través de acciones y/o acuerdos con los Estados de procedencia de estas personas. No olvidemos que Marruecos es la vía de entrada, pero muchos proceden de otros países en los que hay inestabilidad política o simplemente las condiciones económicas son ínfimas. No es que se pida que la Unión Europea dé solución total a este problema, pero sí que se implique más, puesto que realmente la libre circulación de personas en el espacio Schengen hace que España sea una vía de entrada a Europa. Muchos de estos inmigrantes una vez alcancen la península, intentarán buscar un empleo pero en condiciones de irregularidad lo que a la postre les perjudica a ellos y nos perjudica a todos. La inmigración es probablemente una de las políticas más complicadas de las que ha asumido la Unión Europea, y a mi juicio, a la vista está que o le queda grande o simplemente no está a la altura.

  • #3

    Carlos W.V. (jueves, 20 marzo 2014 12:10)

    Es una amenaza a nuestra soberanía, a nuestra sociedad, nuestro modelo político y nuestro bienestar social. Esa gente puede pagar el trayecto, tener cuenta Facebook y dispone de móviles. Lo esquizofrénico es que detrás de la valla les esperen ropa limpia, comida y alojamiento. ¿Qué es eso? ¿Una concurso tipo gymkana?

  • #4

    Carlos WV (jueves, 20 marzo 2014 12:13)

    Si asaltan la valla, irrumpen violentamente e invaden territorio español, no son inmigrantes, ni legales ni ilegales. Son invasores enemigos que tienen que ser rechazados por todos los medios. El que los quiera tener en casa, que vaya a buscarlos a título individual y que los aloje en su casa.

  • #5

    Juan Manuel Rodriguez Parra (jueves, 20 marzo 2014 12:16)

    Creo firmemente como bien dices Antonia, que el mayor de los problemas radica en los países de origen de estas masas migratorias, y es donde se encuentra la raíz del problema. Pero si bien las autoridades que gestionan la problemática de la inmigración en las fronteras de entrada a Europa, se ven desbordadas o bien no saben como afrontar este problema, que no olvidemos es un problema de todos los países miembros, los cuales se encuentran en un sistema político "desarrollado" o con medios, como podríamos pedir a los países de origen que hicieran algo por erradicar o mermar este flujo migratorio descontrolado.
    Creo que lo lógico seria tratar el problema de raíz, y no en las propias fronteras. Existen muy diversos medios de colaboración activa con estos países (en los que no los haya habría que desarrollarlos), simplemente habría que aprovecharlos y desarrollarlos a un mas con la intención, de formar e informar. Desarrollar sistema de cohesión ciudadana en estos países, para que estos no se lancen a una incierta aventura.
    Creo que existen infinidad de medios a disposición de los países miembros, pero no se utilizan y los que se utilizan son ineficaces.
    Como siempre, esto me lleva a pensar que a mas de un país le interesa no solucionar esta problemática, afín de utilizarla como parapeto o cortina de humor, o bien como arma arrojadiza de defensa.

  • #6

    Carlos Wefers Verástegui (miércoles, 26 marzo 2014 11:46)

    Parece que el debate se ha adormecido. Unos cuantos argumentos humanitarios, una buena dosis de juridicismo, y ya hemos expuesto el "drama de la inmigración". Como ciudadano español digo que el Estado es mi Estado, tiene que defender mi tierra, mi patria, mi sociedad, y no otorgar derechos a quienes intentan violar las fronteras. Como europeo, reivindico que la Unión Europea me proteja contra la avalancha de la clase media baja africana, que busca progresar a expensar de los europeos, del mismo modo que la regularización de la inmigración ilegal permitiría mantener bajos los salarios en Europa. ¿Qué era lo ocurrido en El Ejido sino una anticipación de lo que verdaderamente supone la inmigración masiva? La culpa no fue de los españoles "racistas y xenófobos", sino de los infrasalarios que pagan los patronos, amén de una inaudita permisividad en materia de inmigración. Ya hay un estupendo trabajo del economista inglés Collier sobre la inmigración masiva y sus consecuencias...

  • #7

    Soledad Rodríguez Sánchez-Tabernero (martes, 01 abril 2014 18:44)

    Estimado Sr. Wefers:
    Gracias por su reflexión. Si analiza usted el CV de la autora verá que su formación es de jurista. Considero que es positivo que en los debates científicos nos ciñamos cada uno a lo que nos concierne. Si bien es cierto que el problema de la inmigración puede abordarse desde muchos más enfoques, no entiendo el problema en que los juristas lo abordemos desde la óptica en la que estamos capacitados para hacerlo. A veces la osadía no siempre es buena.
    Muchas gracias por la recomendación del artículo. Personalmente, estaré encantada de leerlo. Seguro que me ilustra mucho y con ello podré enriquecer el debate.

  • #8

    Antonia Durán Ayago (viernes, 11 abril 2014 11:44)


    Por seguir con el debate y poniendo cifras al mismo.
    Información publicada por ACCEM (http://www.accem.es/es/poniendo-cifras-reales-a-la-presion-migratoria-en-espana-el-9-de-las-entradas-irregulares-en-a1048) que es una ONG que trabaja con personas refugiadas, migrantes y en situación de riesgo social

    ACCEM


    6.645 entradas a través de España de las 72.437 al territorio de la Unión Europea.

    Las entradas irregulares a través de Ceuta y Melilla son únicamente el 3,9% del total.

    El enfoque alarmista de los datos sobre inmigración alienta la xenofobia.

    La realidad de los datos sobre entradas de personas por puestos fronterizos no habilitados al territorio español, y por lo tanto europeo, no se corresponde con la que se nos está transmitiendo últimamente y esto nos preocupa. En demasiadas ocasiones se hace un tratamiento de la cuestión desde puntos de vista alarmistas, con un lenguaje que busca enfatizar la defensa y que en ocasiones roza lo bélico. Este enfoque, acompañado de cifras que pretenden justificarlo, genera confusión y desasosiego social al transmitir una visión de la inmigración que puede fácilmente derivar en actitudes xenófobas.

    Estamos preocupados y preocupadas ante esta percepción que cada día se extiende más y que puede tener nefastas consecuencias como son el incremento de la xenofobia y la justificación de duras medidas contra los derechos de las personas que buscan asilo o simplemente una vida mejor. Por ello creemos que es necesario dar a conocer el alcance real de lo que en demasiadas ocasiones hemos oído calificar como una “fuerte presión migratoria” y para ello conviene hacer un análisis de las cifras. Al contrastar el total de las entradas irregulares1, es decir por puestos fronterizos no habilitados, al territorio de la Unión Europea (72.437) con las que se han producido a través de España (6.645), vemos que constituyen el 9% del total. Ese 9% es el resultado de comparar los datos oficiales de FRONTEX sobre las entradas irregulares que se han producido en la UE con las entradas que se produjeron en el mismo periodo en España y que fueron registradas oficialmente por el Ministerio del Interior.

    A la vista de los datos, comparando y desglosando, vemos cómo las entradas irregulares a través de Ceuta y Melilla, en relación con la cifra global de entradas en la UE, constituyen el 3,9% mientras que las entradas a través de las costas españolas son el 5,2% de ese total de entradas irre gulares en la Unión Europea.

    Separando las entradas por tipo de frontera, se observa que en el caso de las fronteras terrestres las entradas efectuadas por Ceuta y Melilla constituyen el 5,7% (entradas en la UE: 49.183; entradas por Ceuta y Melilla: 2.841). Si miramos hacia las costas, las llegadas por costas españolas son el 16,3% del total de las entradas por vía marítima a la UE (entradas en la UE: 23.254; entradas por costas españolas: 3.804).

    Mas allá de los datos expuestos no tenemos otros oficiales que podamos analizar. De 2013 no hay datos completos, o no los hay. Aún así, y teniendo en cuenta que no se pueden considerar definitivos, cruzar ni comparar, se observa un incremento de las entradas en la Unión Europea. Los datos de FRONTEX publicados sólo llegan hasta el tercer trimestre de 2013 y el número de entradas se fija en 77.140 personas. Esto supone que, hasta septiembre de 2013, el número de entradas ya había superado a las del año anterior.

    Estos datos hay que contextualizarlos geográficamente: la situación de España nos convierte en frontera con el continente más pobre y con mayor número de conflictos del mundo. Es posible que en este contexto y viendo la tendencia que muestra FRONTEX en 2013, el incremento de entradas continúe y no cabe duda de que la situación que, cada cierto tiempo, viven las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla requiere una actuación humanitaria y de emergencia. Aún así, y a la vista de lo expuesto, creemos que la visión de la importancia de las entradas irregulares por costa y frontera terrestre a nuestro país se ha sobredimensionado considerablemente lo que influye negativamente en la percepción de la opinión pública hacia la inmigración.


    [1] Los únicos datos oficiales que se pueden contrastar en este momento, por estar referidos al mismo tema y en el mismo periodo de tiempo, son los relativos a 2012. Proceden de FRONTEX (Agencia Europea de Control de Fronteras Exteriores) y el Ministerio de Interior de España.

  • #9

    Carlos Wefers (sábado, 12 abril 2014 11:33)

    Estimada señora Rodríguez Sánchez Tabernero:

    Ya me he dado cuenta de que la profesora Durán Ayago es jurista, se nota en su forma de suplantar medidas políticas por fórmulas jurídicas. "Osado" es cuando alguien se excede en sus competencias, por ejemplo cuando los juristas creen que están capacitados para dirigir la sociedad a través de las estructuras del Estado, admón. pública, foros económicos, consejos directivos, "ONG´s", etc., cuando lo que se requiere son estadistas y medidas de Estado. Lo que hace falta son políticos y políticas verdaderos, y no disquisiciones jurídicas eruditas a las que se confunden con medidas reales. Por cierto que la profesora Durán Ayago en los siguientes puntos no argumentó como jurista: "No hay que olvidar que estas personas buscan una oportunidad de vida mejor que en sus países de origen no encuentran."; "Muchos de estos inmigrantes una vez alcancen la península, intentarán buscar un empleo pero en condiciones de irregularidad lo que a la postre les perjudica a ellos y nos perjudica a todos." -

  • #10

    Carlos Wefers (sábado, 12 abril 2014 11:47)

    Profesora Durán Ayago:

    Las fronteras con sus respectivas instalaciones, personal, señalización, etc., están por una razón. No se trata de una gymkana, sino de un obstáculo que no sólo es físico y que no responde al capricho. Si alguien saltara la valla de su chalet, o se introdujera por la fuerza en su casa, con el solo argumento de que no se encuentra a gusto con la vida que le ha tocado, y que, ya que a ud. le va también, podría compartir con él lo que es suyo, supongo que también estaría de acuerdo con eso, ¿verdad? La inmigración es la válvula de escape para los países de procedencia, los regímenes políticos africanos están muy contentos de que la gente descontenta, la más aventurera y emprendedora y potencialmente conflictiva se marche, en vez de cambiar las cosas. Yo le digo que los países europeos tienen que solucionar ese problema in situ, y no abriendo sus fronteras, o entonando el discurso humanitario... si le molesta el tono bélico-belicista, no es culpa mía. A mí también me molesta el sentimentalismo humanitario, me molestan las abstracciones del juridicismo, a su vez que me molesta que ciertas personas quieran obligarme a fingir ser lo que no soy, ya que en el caso contrario me podrían calificar, mejor dicho, descalificar, de "xenófobo". De modo que supongo que otra gente será "xenófila", y que antes que proteger lo suyo comparte lo mucho o poco que tiene con cualquiera... sólo que en el caso de la inmigración no se trata de compartir lo que es nuestro, sino de nosotros mismos, del mismo modo que la gente que sale de África en realidad intenta huir de sí misma, de sus sociedades y sus regímenes respectivos. Del régimen y del país uno puede escapar, ¡pero ojo!: no es la tierra maldita que ha creado esos problemas, sino las personas, y esas se trasladan . ¿Acaso cree ud. que la inmigración de trae problemas debido a las diferencias socioculturales, que no se pueden borrar mediante decreto?

  • #11

    Antonia Durán Ayago (lunes, 14 abril 2014 07:27)

    Sr. Wefers:
    Los que como usted se consideran con la prerrogativa de discernir sobre quién puede y quién no opinar sobre un tema, y desde qué perspectiva pueden/deben hacerlo deberían reparacitar sobre lo que opinan, pues pueden encontrarse fácilmente con quién le discuta su formación para opinar, lo que seguro no será de su agrado. Cada cual es muy libre de opinar lo que quiera, sólo que algunos lo hacemos con el respaldo de nuestra formación y otros con el respaldo de sus percepciones.

  • #12

    Carlos Wefers (jueves, 17 abril 2014 19:11)

    Sra. Durán Ayago:

    Ud. puede cuestionar, ventilar o demoler mi formación todo lo que quiera, en público, en privado, en su despacho... A algunos, su respectiva "formación" - sería mejor llamarla deformación - les ha valido el estatus oficial de resabiado. Mentiría si dijera que no entiendo su actitud, la entiendo de sobra. Al menos desde lejos me hago una idea, aunque vaga, de lo que podría ser una formación, ud. en cambio debe de saber bien poco de las percepciones. Sin entrar en cuestiones de fenomenología: Consulte ud. el diccionario de la RAE, incluso una gente lega, cateta y sin respaldo como yo lo sé manejar.

  • #13

    Carlos Wefers (sábado, 18 octubre 2014 11:40)

    A ver cuánto tardan los sentimentalistas, oportunistas y profiteurs de las ONG´s en glorificar la violencia de los inmigrantes de la valla de Melilla. Y ver cuánto tarda la señora Durán Ayago en alojar a alguno de ellos en su casa...

  • #14

    ULTRADEMOCRATA (sábado, 19 noviembre 2016 05:06)

    Creo que Carlos no es mala gente, de hecho le conozco pero está poseido por los espíritus de Le Pen y Donald Trump entre otros...¡¡Salid de Carlos!!
    ¡¡Viva la libre circulación de personas!!!
    ¡¡Ningún ser humano es ilegal!!

  • #15

    Carlos Wefers Verástegui (sábado, 19 noviembre 2016 12:38)

    ¿Por qué "ultrademocrata"? ¿Es que hay que compensar el "déficit democrático" o qué? ¡Qué malo es el insomnio!

  • #16

    ULTRADEMOCRATA (domingo, 20 noviembre 2016 03:46)

    Más que compensar el déficit democrático, es preciso configurar una auténtica democracia mundial. SIN EMBARGO, ACTUALMENTE ES UNA TAREA IMPOSIBLE...

  • #17

    EUROPEO (sábado, 18 febrero 2017 02:19)

    Carlos Wefers, " EL TERROR DE LA SELVA NEGRA"...